Libro de Arena
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Diario de un amante de ética

~Eleusis de corazones~

Ishtar terra

rhapsody

Rhapsody.- Wings of destiny

Cultivar la sexualidad no consiste en procrear un hijo (más), sino en transformar la energía sexual para hacer fecunda y agradable la convivencia con los demás.

La sociedad no debería exigir inhibir sus deseos sexuales, anularlos o anegarlos, mantenerlos en la infancia o en la animalidad, sino integrarlos en una subjetividad individual y colectiva capaz de respetarse, a las personas de su sexo y a las del sexo otro, al conjunto del pueblo, de los pueblos.

¡Aún estamos muy lejos! Apelar a la enfermedad para resolver nuestros problemas, destruir toda subjetividad como se rompe un juguete o una cultura por despecho o impotencia responde a gestos sexuales ingenuos y poco responsables.

Sé que resulta difícil imaginar hasta qué punto los comportamientos que ocupan la mayor parte de las declaraciones políticas, que regulan las actitudes llamadas cívicas, que malgastan enormes capitales, que contaminan nuestro medio por razones de seguridad militar, que amenazan en este momento nuestras vidas y nuestra salud física y moral, sean curiosos juegos sexuales entre hombres.

Por desgracia, forman nuestro horizonte desde hace siglos. Desgraciadamente también nuestras culturas están habituadas a destruir todo lo concerniente a la vida en sus conquistas. Es curioso cómo este tipo de economía recuerda a la descrita por Freud como economía sexual masculina: tensión, descarga y vuelta a la homoestasia. Es el tipo de economía que dicta la ley en todo lugar, en todo tiempo, la que directa o indirectamente nos enferma, incluso a través de la ciencia médica.

Una forma de salir de esta atmósfera cultural relacionada con una sexualidad considerada única y masculina (¡neutra, en el mejor de los casos!) consiste ciertamente en educar de forma distinta a los muchachos para modificar así el comportamiento social de los hombres.

La medida me parece tanto más necesaria cuanto que la denuncia constante de la guerra, por ejemplo, va unida a la proliferación de juegos y juguetes bélicos, de imágenes y de comportamientos civiles agresivos, que no contribuyen a la transparencia o a la paz espirtuales, ni en los niños ni en los adultos.

sylphides

~

15 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Iodasiempre 13 Diciembre 2007 | 11:21 PM

Escuchas unos grupos muy molones. Uno de mis preferidos es In Extremo, del cual colgaste un tema en el anterior post. Son completos. Tengo el concierto entero en el que sale Ave Maria y está muy guapo.

Un saludo

lo dijo otredad 14 Diciembre 2007 | 12:01 AM

"¡Aún estamos muy lejos! Apelar a la enfermedad para resolver nuestros problemas, destruir toda subjetividad como se rompe un juguete o una cultura por despecho o impotencia responde a gestos sexuales ingenuos y poco responsables." Creo que resume a la perfección este tema. Hay una alto grado de inmadurez en muchos aspectos. Quizá sólo debería utilizarse la palabra "enfermedad" para referirse a ella.

El vídeo que más me ha gustado hasta ahora he de decirte, por la canción -que ya me gustaba de antes- y por recordarme a Tolkien.

Un abrazo

lo dijo Aura a mi amiga Mariposa!! 14 Diciembre 2007 | 12:13 AM

Hermoso el video... y tus letras de libertad que lo acompañan; en esa lucha interminable del hombre por confirmar su existencia fisica... olvidando que esta ahí en su interior,

comparto lo que dices, solo tiene que cultivar su sexualidad.

Un beso

P.D. Tambien luces como una niña; compartimos de la misma magia a destiempo! coindimos tambien en edad!

lo dijo El Mapache 14 Diciembre 2007 | 12:19 AM

Naturaleza humana..... (masculina si tu quieres) y contra eso, creo que nada o muy poco se puede hacer.

Besos

lo dijo otredad 14 Diciembre 2007 | 03:53 AM

¿Tú también despierta?

Otro beso de alma :)

lo dijo Embla 14 Diciembre 2007 | 06:05 AM

Gran temazo de estos power metaleros... Rhapsody son estupendos.

En cuanto a tu post... pues sí, hay que tener una sexualidad cultivada y saber elegir muy bien con quien compartirla.

lo dijo Pasolosdias 14 Diciembre 2007 | 01:08 PM

Suscribo todo lo que dices.

El relato que he publicado hoy es casualidad, te lo aseguro, lo escribí el Domingo.

Una reverencia.

lo dijo sylphides a iodasiempre 14 Diciembre 2007 | 05:45 PM

gracias, In extremo es un grupo alemán que tiene todos los componentes de un eclecticismo cultural.

un beso

lo dijo sylphides a otredad 14 Diciembre 2007 | 05:55 PM

Curar está bien, pero prevenir es mejor. Saber estar en silencio, tranquilos, hablar suavemente, abstenerse de juegos ruidosos y violentos, estar atentos a los demás, practicar la humildad y la paciencia.

Una práctica culta de la sexualidad debería hoy distinguirse de la utilización de armas, de la chulería ruidosa, de la costumbre de hablar alto, de la pretensión de llevar siemrpe la razón, de la utilizació de una teoría como arma de guerra, etc.

un beso desde el alma también para ti, alma de almario, no de armario.

lo dijo flem 14 Diciembre 2007 | 06:00 PM

¿Sirve de algo estar de acuerdo? Bueno, no sé, pero aquí estoy cómodo y de acuerdo. También con los regalos que vienes prodigando. Van saludos

lo dijo sylphides a auralibertad 14 Diciembre 2007 | 06:14 PM

algunos pensarán que bromeo, pero desgraciadamente nuestras culturas están habituadas a destruir todo lo concerniente a la vida en sus conquistas.

Una forma de salir de esta atmósfera cultural consiste ciertamente en educar de forma distinta, respetar esos usos culturales que a menud responden a la más elemental cortesía no perjudicaría a la economía de la sexualidad masculina.

Gracias por tus palabras, otro besito para ti.

lo dijo sylphides a mapache 14 Diciembre 2007 | 07:15 PM

no creo que la solución sea tampoco “neutralizar” la sociedad ni el género gramatical, lo que supone abolir la diferencia entre las subjetividades sexuadas y excluir poco a poco la sexualidad de la cutura.

La connotación positiva del masculino viene desde el momento en que los hombres se apropiaron del poder de lo divino, el hombre se convierte en dios y se da un padre y una lengua, el logos, y esto se convertirá en la verdad totalizadora. Sois vosotros quienes teneis que demostrar que sois padres, que sois más potentes que las mujeres-madres, que sois capaces de engendrar el marco de la cultura. Y para no ser traicionados en ese poder todo lo que tiene valor está relacionado con un imaginario cultural de su genero gramatical.

Como ves, tienes razón, pero en todos nosotros está el poder de cambiar esta economía de poder y por supuesto convertirlo no en algo neutral, sino que el género femenino y masculino debe entrar en el lexico y demostrar su valor relativo, su pertenencia a una sintáxis.

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lo dijo sylphides a flem 14 Diciembre 2007 | 07:17 PM

Abolir el género gramatical sería una considerable vuelta atrás, lo que es urgente es restituir a hombres y mujeres iguales derechos subjetivos, donde iguales quiere decir diferentes pero con igual valor o equivalentes en los sistemas de intercambio.

un saludo cordial

lo dijo sylphides a embla 14 Diciembre 2007 | 07:19 PM

en teoría, las mujeres gozan ahora de ciertos derechos que antes no tenían en cuanto a adquisición y disposición de bienes. Pero este progreso insuficiente y frágil sólo podrá estabilizarse si va acompañado del derecho a la vida, derecho siempre sexuado.

En efecto la vida no es neutra. La afirmación de que hombres y mujeres están ahora igualados o en vías de estarlo, se ha convertido prácticamente en un nuevo opio del pueblo popular desde hace poco.

Hombres y mujeres no son iguales y orientar el progreso en este sentido me parece problemático e ilusorio.

Gracias por tu afinidad musical y por pasarte para comentar, un saludo afectuoso.

lo dijo sylphides a pasolosdias 14 Diciembre 2007 | 08:39 PM

bueno ya te he contestado en tu blog al tema que nos trae. Las musas se han confabulado en el unísono.

No sé qué podrían hacer las mujeres para pasar por hombres en sus lugares de trabajo, la cuestión sería si es por la decisión de algunas mujeres o es por la propia necesidad del mundo, mundo cuyas necesidades sufrimos igualmente, aunque no las hayamos escogidos y donde en vez de hacernos mujeres nos hacemos hombres, es lo que les exige el mundo masculino a falta del reconocimeinto de la identidad femenina.

Gracias por sus palabras, servidora de usted.

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