Libro de Arena
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Diario de un amante de ética

~Eleusis de corazones~

Ishtar terra

dos mundos diferentes

En el discurso de los hombres el mundo suele designarse como un conjunto de inanimados abstractos integrados en el universo del sujeto. La realidad aparece como un hecho ya cultural vinculado a la historia colectiva e individual del sujeto masculino.

Nunca deja de ser una naturaleza secundaria, arrancada de sus raíces corporales, de su entorno cósmico, de su relación con la vida. Esta relación sólo expresa denegación, y permanece en un perpetuo paso al acto inculto.

Sus modalidades cambian, la inmediatez ciega del acto permanece. Las relaciones del sujeto masculino con su cuerpo, con quien se lo ha dado, con la naturaleza, con el cuerpo de los otros, incluidas sus parejas sexuales, permanecen sin cultivar. Mientras tanto, las realidades que expresa su discurso son artificiales, hasta tal punto mediatizadas por un sujeto y una cultura que no pueden ser compartidas, lo que, sin embargo, constituye la finalidad de la lengua.

Más aún estas realidades están lejos de la vida que se convierten en algo mortífero, como ya diagnosticó Freud al hablar del privilegio cultural de la pulsión de muerte.

El mundo evoluciona. En nuestros días, su evolución parece entrañar un riesgo para la vida y la creación de valores. De estos últimos subsisten a menudo los sometidos al reino del dinero.

El peligro de los medios de comunicación desarrollados por las sociedades de responsabilidad exclusivamente masculina es que pueden impedir que emerjan otros medios de comunicación más vinculados a la vida, a sus propiedades concretas, o destruirlos si ya existen.

La dimensión sexuada es una de las más indispensables y no sólo para la reproducción, sino para la cultura y la conservación de la vida. Se trata, entonces, de saber si nuestras civilizaciones están aún dispuestas a considerar el sexo como una patología, una tara, un residuo de animalidad, o si por fin han llegado a ser lo suficientemente adultas como para concederle su estatuto cultural humano.

Semejante cambio pasa por la evolución de los aspectos sexuados de la lengua y de todos los medios de intercambio.

Sylphides

~

la sociedad y la lengua

la liberación implica cambios lingüísticos


10 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Antígona 7 Febrero 2008 | 02:08 PM

Hola, me gustaría destacar que a mi parecer no se habla de la dimensión sexuada de la vida o de la diferencia y tan sólo ésta queda como reducida a la reproducción.

La dimensión sexuada es una de las más indispensables y no sólo para la reproducción, sino para la cultura y la conservación de la vida.

 

Y se trata de saber si nuestras civilizaciones están aún dispuestas a considerar el sexo como una patología, una tara, un residuo de animalidad, porque eso es lo único a lo que se la ha reducido en internet o si, por fin, han llegado a ser lo suficientemente adultas como para concederle su estatuto cultural humano.

Gracias por comparatir este texto, un beso.

lo dijo cyrano 7 Febrero 2008 | 02:43 PM

Estimada Sylphides

1) Los géneros no son lo mismo que el sexo

2º El español tiene 6 géneros: Masculino, femenino, neutro, común, epiceno y ambiguo.

El género común es el referido a palabras que sirven para designar tanto a hombres como a mujeres (idiota, periodista, asistente...)

El epiceno se usa para animales cuya designación es igual para el macho que para la hembra (serpiente, elefante...)

Ambiguo son las palabras a la vez masculinas y femeninas (el mar, la mar...)

El neutro, el neutro queda prácticamente fuera de nuestro lenguaje, salvo por el uso de algunos pronombres (eso, esto, ello), el artículo lo, y algunos adjetivos sutantivados mediante el uso de dicho artículo (lo bueno, lo malo, lo mío, etc)

El masculino plural en español sirve para designar normalmente a grupos de distitno sexo. No es el neutro, pero tampoco adquiere significación de masculino, ya que el español lo adopta como representación de un grupo. Así, podremos decir los padres del niño, para referirnos a padre y madre, pero en nigún momento nadie interpreta que no haya madre. Es así un mecanismo de economía del lenguaje, al ser aceptado por todos, y basar su base en el género y no en el sexo, en absoluto puede ser sexista.

Más lamentable que el caso de este plural, es el trato que se está dando a los sustantivos de género común. Es increíble como se tiende a "femininizar" todos ellos, cuando suenen ligeramente masculinos (ni siquiera mucho)... Presidente - presidenta, juez - jueza... demostrando el grado de estulticia de sus promotores.

Pero lo más curioso, es que aquellos que suenan como femenino... ¡¡no se tocan!! ¿Periodista - periodisto? ¿Futbolista - futbolisto? Y puestos a desvariar ¿por qué presidente es masculino y no femenino? ¡Propongamos presidento!

lo dijo Zarza 7 Febrero 2008 | 04:54 PM

Me he quedado desconcertada con el cambio de nombre, pero me gusta la remodelación de tu espacio. Besitos.

lo dijo Pasolosdias 7 Febrero 2008 | 06:21 PM

¿Andrómeda? La que gobierna a los hombres. Bonito mito, hay una película fantástica -en los dos sentidos de la palabra- e interpretada por el gran Laurence Olivier como Zeus, que trata sobre el mito. Furia de Titanes, se llama, y es del año 1981

lo dijo Andrómeda 7 Febrero 2008 | 08:03 PM

Estimado cyrano:

Las estrategias de la no-mezcla son indispensables para estas cuestiones aunque un mundo no puede dividirse entre hombres y mujeres sin lugares de encuentro.

Las mujeres deben aplicarse a cambiar el contenido del discurso en función de las formas y las leyes de la lengua.

El discurso de las mujeres designa a los hombres como sujetos.

Las mujeres establecen relaciones con el entorno real, pero no lo subjetivizan como suyo.

En efecto, las connotaciones de su discurso se expresan sobre todo en los adjetivos, por ejemplo, y no en el predicado actualmente producido.

En este sentido cabe interpretar también otros indicios: las elisiones de yo y de ella, todas las estrategias de anulación del femenino como sujeto del discurso, el problema de la transformación negativa, etc.

Estoy de acuerdo con tu matización, el sexo no es lo mismo que el género. El género es más amplio, obedece a la diferencia en la vida sexuada y no exclusivamente reducida al sexo como reproducción, tal como nos dice Antígona.

Pero es conveniente que las mujeres sean más capaces de situarse a sí mismas como un yo, yo-ella(s), de representarse como sujetos y de hablar con otras mujeres.

Esto requiere una evolución subjetiva y un cambio en las reglas de la lengua.

El sexo es una importante dimensión cultural, el hombre ha querido dar su género al universo, como dio su nombre a sus hijos, a su mujer o a sus bienes. El peso de esta condición en las relaciones entre los sexos en el mundo, en las cosas, en los objetos, es inmenso.

No estoy por tanto de acuerdo contigo cuando quitas importancia a la subjetivización del género femenino, sería un retroceso o una regresión cultural no entender por qué ha sido necesario llegar hasta aquí.

Aparte de los bienes en sentido estricto que el hombre se atribuye, ha dado su género a Dios y al sol, pero también enmascarado en el género neutro, a las leyes del cosmos y al orden social o individual.

Y no estoy de acuerdo en decir que el género neutro no tiene importancia en el lenguaje, sobre todo el lenguaje designado por el género masculino.

El discurso y la lengua pueden utilizarse deliberadamente para obtener una mayor madurez cultural, una mayor justicia social.

En no considerar la importancia de esta faceta de la cultura reside precisamente lo que da tanto poder al imperio de la técnica como algo neutro, a las regresiones sectarias, a la desintegración social y cultural que experimentamos, a los diversos imperialismos monocráticos, etc.

Un abrazo.

Estimada Antígona:

hago honor a tu nombre, y en verdad se crea esa confusión siempre y hemos reducido por desconocimiento mas que otra cosa y por reducción cultural la diferencia de género a lo sexuado única y exclusivamente en lo que tiene relación con la capacidad de reproducción, o con la denegación de ésta. Para esto es para lo que ha servido utilizar el cuerpo de la mujer en los sistemas de intercambio por el hombre, y es una evidencia la reduccion por pasiva que se opera dentro de internet como mercado del sexo, lo cual me parece una aberración, no el uso o abuso en si mismo sino el sistema y el mercado, cada uno puede hacer con su cuerpo lo que le plazca pero es evidente que se ha desbordado de un modo exagerado, donde volvemos a sentirnos como objeto nuevamente.

Y precisamente está pasando esto por no tener en cuenta lo que anteriormente le decía a Cyrano, un cambio cultural en la evolución del lenguaje y de la sociedad. Una liberación real de la mujer que suponga una definición subjetiva.

La liberación sexual no puede llevarse a cabo sin cambios en las leyes lingüísticas relativas a los géneros. La liberación subjetiva requiere un empleo de la lengua no sometido a las reglas que sujetan o anulan (si es que esto es posible sin recurrir a la magia) la diferencia sexual.

En el discurso masculino como ya dije la cultura no deja de ser una naturaleza secundaria, arrancada de sus raíces corporales, de su entorno cósmico, de su relación con la vida. Esta relación sólo expresa denegación, y permanece en un perpetuo paso al acto inculto.

Por tanto, la dimensión sexuada es una de las más indispensables y no sólo para la reproducción, sino para la cultura y la conservación de la vida.

Muchas gracias Antígona y Cyrano por aportar vuestros enriquecedores comentarios.

Un abrazo, me despido con mi nuevo nombre, Andrómeda.

lo dijo Andrómeda a zarza y pasolosdias 7 Febrero 2008 | 08:11 PM

Sí, he elegido este nombre porque tiene relación más con la persecución y liberación de la mujer, y porque representa una constelación norte en los cielos.

Pasolosdias, tengo interés por ver esa película.Y Zarza, gracias por estar ahí y por todo.

Os envío un abrazo.

lo dijo otredad 8 Febrero 2008 | 03:25 PM

Es cierto que hablar de la liberación de la mujer no tiene sentido si el lenguaje sigue manteniendo su predilección hacia lo masculino, el problema está en que han sido las formas que nos han enseñado desde que comenzamos a hablar, ¿sería posible modificarlo todo? En lugar de aceptar palabras mal dichas en los diccionarios deberían tener en cuenta el tema que tratas.

¡¿Compusiste canciones?! Me encantaría conocerlas.

Un fuerte abrazo

lo dijo Andrómeda a Otredad 8 Febrero 2008 | 09:27 PM

A veces, la realidad que expresa el discurso monolítico es artificial, mediatizada por un sujeto y una cultura que no pueden ser compartidas. El sujeto está arrancado de la naturaleza, de su entorno o su relación con la vida.

A menudo su evolución parece entrañar un riesgo para la vida y la creación de valores. De estos últimos subsisten a menudo los sometidos al reino del dinero.

No creo que se deba modificar todo pero el peligro está en los medios de comunicación y, como no, en el lenguaje que éste crea, porque se impone como un objeto inanimado abstracto, que desubjetiviza o deniega al sujeto como propiedad suya. Sobre esto es sobre lo que debemos pensar.

Te envío otro abrazo y espero que sigamos componiendo notas musicales!

lo dijo Rafael 9 Febrero 2008 | 01:39 PM

Hola chic@s¡ Ante todo felicitaros por vuestros textos y vuestras palabras. Me ha parecido muy interesante lo que he leído, sobre todo esa "discusión" acerca de los géneros. La verdad es que no tengo mucha cultura, así pues tampoco puedo entrar en debate, porque hay muchas cosas que se me escapan. Opino, eso sí, que la palabra es el principio de revolución del individuo, ya sea a nivel personal o intrapersonal. Es a través de ella por la que creemos en nosotros mismos, y por la que se mueve la acción. No sé, sin una mínima base ideológica, por ejemplo, toda revolución no hubiera sido posible (aunque ésta fuese sólo una excusa para hacer algo). En fin, que no quiero enrollarme mucho, porque tampoco puedo decir demasiado, salvo que, muchas gracias a los dos (bueno a todos) y que, me parecéis bien inteligentes.Gracias

lo dijo Andrómeda 10 Febrero 2008 | 12:56 AM

"Opino, eso sí, que la palabra es el principio de revolución del individuo, ya sea a nivel personal o intrapersonal."

"Sin una mínima base ideológica, por ejemplo, toda revolución no hubiera sido posible (aunque ésta fuese sólo una excusa para hacer algo)."

Eres bienvenido y te doy la razón en todo lo que me dices,

un cordial saludo!

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