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El amante sumerio

~Eleusis de corazones~

Ishtar terra

Carta para Mozart

Carta para Mozart

Ni siquiera, Mozart, con todo lo inteligente que tú eras, pudiste evitar desaparecer ante la descomposición de tu tiempo. Rodeado como estabas de la Corte de Viena -influido por la educación paterna- no quisiste irte a vivir a Praga donde el público te veneraba y donde la Corte de allí te había prometido una vida cómoda y holgada.

Seguiste en Viena con todo tu envanecimiento.

Una gran mente polifónica, consecuente con la música, fuiste, pero que resultó fatal para poder reservar tus fuerzas ante tanta animadversión, parece como si ello mismo hubiera sido el principal incentivo de tu eufórica exacerbación compositora.

Has proyectado como contrapartida, en tus producciones musicales, toda tu fuerza de originalidad, tu sutileza, tu misterio y tu capacidad de lo inefable. Has podido amar la razón hasta la perversidad; tu verdadero genio fue, sin embargo, un genio afectivo. ¿El mal que más te honra? La hipertrofia del alma.

Mozart, tú das cuenta de la realidad de tu tiempo.

Atareado, presa de mil actividades que te dañan, descubres un dinamismo cuyo atractivo no habías sospechado, el dinamismo de la descomposición. Te sientes muy orgulloso: por fin vas a poder renovarte a sus expensas.

Pero en lo más íntimo de los individuos, como de las colectividades, habita una energía destructora que les permite desplomarse con cierto brío: ¡exaltación ácida, euforia del aniquilamiento!

A veces, le sucede al hombre el escaparse de las persecuciones del deseo, de la tiranía del instinto de conservación.

Halagado por la perspectiva de decaer, zapa su voluntad, se ejerce en la apatía, se yergue contra sí mismo y llama en su auxilio a su genio malo.

El genio malo de ti, Mozart, es el superyo de la cultura, es tu deseo de descomposición con ella, como efectivamente parece va a suceder.

La gran variedad del esfuerzo filosófico de Occidente se puede oponer a las meditaciones de un Lao tsé o un Sankara o un Platón y no prevelece con un peso mayor a estas de Oriente, pero nada de esto sucede con la música donde Occidente se supera a sí misma y a todo. No solo tú, Mozart, sino Bach y un Monteverdi. Fenómeno sin paralelo en ninguna otra tradición.

Para expresar estas ideas estoy citando a Cioran, que también le toca vivir una época convulsa, en "La tentación de existir".

Sólo con deseos de insistir en lo que me parece es justo no sólo del rigor de una sociedad sino de un temperamento crucial y originalísimo que se mueve a pesar de ella.

~

“Lluvia de mozart, un genio afectivo, y la hipertrofia del alma, su genio malo”.

~

andrómeda

~

Letter to Mozart

Not at least, Mozart, with everything intelligent that you were, you could avoid to disappear before the decomposition of your time. Surrounded since you were of the Court of Vienna - influenced by the paternal education - you did not want to be going to live to Prague where the public was venerating you and where the Court of there had promised you a comfortable and wide life.

You continued in Vienna with all your conceit.

A great mind polyphonic, consistent with the music, you were, but that turned out to be fatal to be able to reserve your forces at so many ill-will, it seems as if it had been the principal incentive of your euphoric exasperation composer.

You have projected as counterpart, in your musical productions, all your force of originality, your subtlety, your mystery and your capacity of the indescribable thing. You could have loved the reason up to the perversity; your real genius was, nevertheless, an affective genius. The evil that honors you more? The hipertrofy of the soul.

Mozart, you realize of the reality of your time.

Busy, prey of thousand activities that damage you, you discover a dynamism which attraction you had not suspected, the dynamism of the decomposition. You sit down very proudly: finally you are going to be able to renew to its expenses. But in the most intimate of the individuals, as of the collectivities, inhabit a destroyer energy who allows them to collapse with certain vigor: acid exaltation, euphoria of the annihilation!

Sometimes, it happens to the man to escape of the pursuit of the desire, of the tyranny of conservation's instinct.

Pleased by the perspective of declining, he saps his will, is exercised in the apathy, raise against himself and calls in his aid to his bad genius.

The bad genius of you, Mozart, is the Superego of the culture, it is your desire of decomposition with all, as really it seems is going to happen.

The great variety of the philosophical effort of West can be opposed to the meditations of a Lao tsé or a Sankara or a Plato and not prevail with a major weight to these of East, but nothing of this happens with the music where West excels itself and to everything. Not only you, Mozart, but Bach and a Monteverdi. Phenomenon without parallel in no other tradition.

To express these ideas I am mentioning Cioran, through which also he has to live a convulsed epoch, in " The temptation of existing ". Only with desires to insist in what seems to me i is just not only of the rigor of a society but of the crucial and most original temperament that moves in spite of it.

“Rain of mozart, an affective genius, and the hipertrofy of the soul, his bad genius.”

~

andrómeda


13 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Elora 17 Junio 2008 | 08:46 PM

Maravilloso genio Mozart. Autodestructivo, cierto, como muchos otros grandes genios. Creo que la misteriosa y siempre melancólica ciudad del Utlava le hubiese hecho suicidarse, de haberse instalado definitivamente en ella. Viena también le ayudó a morir, pero de otra manera.

Me ha gustado leerte, en español y en inglés. (Me ha venido genial para practicar).

Besos.

lo dijo andrómeda a Elora 17 Junio 2008 | 09:04 PM

Gracias, Elora, no sé qué decirte, esa ciudad no me suena. ¿No te referirás a Praga?

Durante su vida Mozart viajó mucho, estuvo en Paris también. Pero comprendo lo que quieres decir, Mozart necesitaba de esa efervescencia que tenía la capital de la música, en aquel tiempo.

Y su necesidad de componer no le permitía pensar bien respecto a las cosas prácticas de la vida, y al final su mujer también empezó a experimentar achaques y males en su salud, por lo que hubo que ausentarse en un balneario. Por lo que le faltó quizá ese apoyo de alguien que supiese aconsejarle con mas responsabilidad. Está metido por otra parte en deudas, y con toda clase de rivalidades con otros compositores.

Pero no sé, no sé... para mí el hubiese necesitado salir de ahí, de ese círculo vicioso.

Muchas gracias, besos!

lo dijo Elora 17 Junio 2008 | 09:10 PM

Perdona, je,je, claro que me refería a Praga, pero yo y mi costumbre de usar los nombres autóctonos, le puse Utlava al Moldava (nombre en español), el río que atraviesa Praga y que en checo se dice así.

Es una ciudad que a mí me encanta, pero me induce al pesimismo si ya voy algo depre (¿serán resquicios kafkianos?). Por eso no la creo conveniente para Mozart.

Tienes razón que al pobre, sobre todo en sus últimos momentos, le faltó mucho apoyo de sus seres queridos. Tal vez la historia hubiese sido otra.

Un besazo.

lo dijo Luz Marina 17 Junio 2008 | 09:42 PM

Mozart, si hoy viviese, sin duda le escribiría pidiéndole me contasé, como son los soles, las estrellas, la brisa y los dones espirituales. Adónde viaja su alma con tan sublime belleza( su música) .

Fueron soles y lunas eternas, en las que yo coloqué en mi vientre el sonido mágico de tan hermoso violín. Y mi hermoso niño desde su vientre me agradeció.

Gracias Andrómeda.

lo dijo Daven 18 Junio 2008 | 12:36 AM

Herr Mozart, nunca tuvo mejor abogado que su propia creación. Fue todo él humanidad desbordante, bondad, dramatismo y, hasta el último instante, amor.

Mozart fue un paleto salzburgues, que gustaba de un humor escatológico y coleccionaba pelucas. Sus cartas son preciosas, irónicas y chispeantes. Su música alcanza todos los grados imaginables en poder, humanidad y belleza.

Si alguien quiere profundizar puede consultar en el gran libro de NIkolay Harnnoncourt: El discurso sonoro. Basta decir que para la época de Mozart, su música sonaba contrastada, rítmica y audaz. ¡Ahora qué idea tan equivocada nos han volcado publicistas y malos intérpretes!

Los últimos movimientos en sus sinfonías, a recordar especialmente: Nro 35 Haffner, Nro 38 Praga, Nro 39, Nro 40 y la inalcanzable sinfonía Jupiter. Fuego y alegria, en el sentido místico de Pascal.

Lord Gordon Byron

lo dijo Andrómeda 18 Junio 2008 | 01:00 AM

Me alegra su presencia, Daven.

Todo lo que dice es un preciado honor y tributo a la figura de Mozart. Y creo que no se puede decir mejor.

Yo creo que sus treinta y cinco años los vivió como si todos los días naciese. Era tan claro su amor por la vida.

Gracias!

lo dijo Exotérico 18 Junio 2008 | 02:19 AM

Tal vez el sentido autodestructivo de

Mozart provenga de la asimilación de

lo que Goethe pone en boca de Faus-

to:"pues todo lo que nace, merece

perecer".Pero, junto a la autodes-

trucción, se halla la ligereza mozartia-

na, en claro contraste con la grave-

dad alemana.Saludos

lo dijo Lord Vaio 18 Junio 2008 | 04:46 AM

Me has obligado a saciar mi ignorancia y leer un poco antes de atreverme a escribir, decis: Mozart. . levemente recuerdo ese we, y denoto en mis memorias que alguna vez en la secu un notable maestro que jamas le di laimportancia que deberia, me obligaba a escuchar sus piezas y me pedia disfrutarles (cosa que no hice, no tenia el espiritu en ese momento), pero ahora que te he leido y para atenuarme al punto he investigado y bueno creo q la descripcion detallada del complejo que fue este señor es mas que suficiente, su poder de creacion en comparacion con lo que ha existido. Pero por lo regular toda la gente extraordinaria tiene un punto no congruente con los demas, y pienso eso los hacen diferentes, el de convertir un momento en algo historico, pero no consiguen su perfección, la genetica del lado humano se los impide, en fin, que bueno que existieron de no ser asi, ahorita no hubiera cubierto un poco mi ignorancia. . . luego me deciss que rolas de Mozart me recomiendas escuchar, intentare apreciarles. Dben ser buenas..

Ok, cuidate chica y no paro de agradecerte me des la oportunidad de seguirte leyendo

lo dijo andrómeda a exoterico y lord vaio 18 Junio 2008 | 08:26 PM

Sí, Exotérico, como contrapartida Mozart ha proyectado esa ligereza, esa llama eufórica que parece que puede engañar incluso a la muerte, y a todo lo que tiene que perecer para nacer.

Por eso él la tienta tantas veces, hasta el punto que tiene casi una premonición de ella cuando está escribiendo el Requiem pero no puede dejarlo hasta el último álito de su vida.

Porque Mozart es una mente que todo lo absorbe a través de ella, y su capacidad de reilusión parace inagotable.

Sin embargo, su mente (no olvidemos la mente de un acuario que todo lo congela en ella) aunque parece que le sostiene, no es así. El tiene enemigos con los que no puede luchar. Hubiera necesitado por eso aliarse con alguna forma de diplomacia, que lamentablemente no tuvo.

Al morir él su viuda se volvió a casar con un funcionario al que le alquiló una habitación, y fue entonces cuando a través de esta persona y de las relaciones sociales que emprendió cuando las obras de Mozart emprezaron a venderse, lo que permitio que su viuda y su hijo pudieran a partir de entonces vivir holgadamente.

Pero la vida es así, no tiene contemplaciones ni con los genios. Muchas gracias por esa excelente cita de Goethe.

En cuanto a Lord Vaio, agradezco mucho tu visita y tu interés.

Aparte de las obras que ha citado Daven, pues está el Requiem, y cualquier sonata de piano (la nº 11), o cualquier concierto de violín (nº3 y 5, por ejemplo).

Yo creo que la música de Mozart se aprecia cada vez más con el tiempo. Pues conforme pasa el tiempo éste a veces nos pesa más, pero la música de mozart tiene la virtud terapéutica de engañar a esta cualidad densa del tiempo, con lo que nos hace volar y sumirnos en otro tiempo.

Por eso se ha hablado mucho de las virtudes de la musica de Mozart, pero son ciertas, en su forma de sorprender, de amar la sutilidad, de buscar el contraste, la belleza y el ritmo.

Me gustaría también citar las óperas de don Juan, y de la Flauta mágica.

Bueno, espero que tengáis un buen día. Un caluroso saludo!

lo dijo Pasolosdías 19 Junio 2008 | 06:26 PM

¡Ayer Mozart salió en todos los telediarios!

Fue, ya sabes la razón, por el dichoso partido...

Se dice que nadie es profeta en su patria, pero yo digo que nadie es genio en su época. Haberlos 'ailos', pero mira a Pessoa, a Kafka, a Shubert, Van Gogh, tantos que en vida nada prometieron.

A mí me gusta ese idilio entre la flauta y el arpa en este delicioso andantino:

http://es.youtube.com/watch?v=HykgpezDoIw&NR=1

lo dijo andrómeda 19 Junio 2008 | 10:20 PM

Gracias, Pasolosdías, es muy gentil. Siempre tus comentarios son tan amenos, que se echan de menos, y viene muy bien que nos pongas en ese filón del curso del tiempo o de una época. Y también que pongas la guinda musical.

Al igual te agradezco tu comentario en "la belleza". Una definición estética ayuda también a descubrir uno valores que pueden condescender o no con lo natural.

Un gran saludo, que pases una agradable noche!

lo dijo Daven 28 Junio 2008 | 08:38 PM

Querida amiga:

¿Puedes describirnos una tarde en el jardín de la casa de Mozart en Praga? ¿Cómo fue la vida del músico allí? ¿La misma que tu sentiste?

Recuerdos

George

lo dijo andrómeda a Daven 28 Junio 2008 | 09:20 PM

Es que fue muy inmenso y llenó el momento. Y gracias siempre por tu sugerencia, amigo, para llegar a "Bertramka" pues así se llama la casa-museo de Mozart, en Praga.

Todavía estoy intentando definir cómo fue mi estancia de todo lo vivido allí, de todas las impresiones recibidas por sus habitantes y la vida de la ciudad en sí.

Pero fue llegar a ese Jardín, despues de haber visitado la Casa en sí, y recibir como una inmensa ola de paz a través del verde del frescor de la hierba y el arbolado, y siempre el murmullo de los pajarillos como una música de fondo, y una fuente en el centro con un cántaro del que emanaba el chorro, como música en las aguas.

Lo que sentí fue tal paz y tal murmullo refinado de la naturaleza que me brindó una gran felicidad. Si pudiera sentir el alma de Mozart, debiera ser ésa. Un alma libre y en paz.

Lo cierto es que al día siguiente hice lo posible por volver otra vez para experimentar nuevamente esa paz. Porque no era como en otros parques de la ciudad o jardines.

Y al murmullo de los pajarillos y al olor de las flores, que debían ser una suerte de fragancias entre rosas y jacintos volví a sentir la sensorialidad de ese mundo, y se unieron ademas en esa mañana nuevos visitantes, pero no alteraron mi paz, sino que la recrearon en feliz armonía.

~

Creo que puede esto valer como impresión, me gustaría hablar del alma del checo, de su modestia, de esa debilidad que parece tener, pero que exhibe como una virtud que no le importa mostrar. Todo ello contrasta con la fuerza del alemán, su pueblo vecino. Pero hay belleza en esa sutilidad, en esa modestia o debilidad, que tal vez no les permite hacer las cosas a lo grande, pero hay fuerza en ella, en esa cualidad hecha alma y expresión.

Estuve tambien escuchando musica de Mozart y de Bach y Purcell en la iglesia de san Nicolas en la Old town square, una de las plazas mas hermosas del mundo.

~

Queda ahí eso como semblante.

Un gran abrazo!

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