-Los achaques de salud se hacen presentes a veces precisamente porque uno se obsesiona con ello. Así que no seas hipocondríaco.
-Si crees en las musas o en las hadas no me mezcles con ellas.
-Siempre tienes otro matiz que reparar. Pero hablo de lo cotidiano. Aprovecha este buen momento para comprender y superar tus miedos. Manejar o manipular determinadas situaciones no es llegar a la raíz de una cuestión.
-Debes ver esa parte del amor y del trabajo que exige dedicación y esfuerzo, y tiende a demorar las recompensas. Una experiencia profunda y una gran serenidad se consigue aceptando la realidad que no te gusta.
-Sí, tratar de desarrollar tu sabiduría a través de la paciencia y la aceptación. No obstante, si eres de esas personas obsesionadas con el trabajo, será una buena influencia si consigue que se libere un poco de él. Puedes querer una satisfacción imposible de conseguir. Aprovéchalo para salir al aire libre y olvidar preocupaciones y obligaciones.
-Las emociones y la razón andan cada una por su sitio. Pero no tiene mayor importancia, trataré de relajarme y vaciar mi mente, pues andará como una pelota de ping-pon.
-Tendrías que aclarar esos problemas de tipo emocional si consigues abordarlos con serenidad. Porque puedes embrollar alguna situación; será mejor que andes fino o dejes tus compromisos para otro día.
-Es fácil que no pueda estarme quieto, me entregue a una actividad intensa y acabes el día realmente agotado. Pero es un día de gran energía y entusiasmo.
-Pero también muy alocado. Puedes acabar rompiendo todo lo que tocas. No es impaciencia es más bien irritación lo que tienes.
-La vida me está pidiendo que me enfrente con ello, con un cambio como telón de fondo y para no dejarme invadir por la tristeza pues es necesario abandonar ciertas cosas para hacer sitio a otras, esta circunstancia nueva me hace vivir experiencias irritantes pero si lo pienso un poco pueden ser enriquecedoras también.
John Rawls parte de la idea de contrato social de Locke, Rousseau y Kant, que pretende llevar a “un nivel más alto de abstracción”. Crea para ello una situación hipotética, la posición originaria, en la que se sitúa a ciertos agentes que han de establecer por consenso los principios de justicia aplicables a la sociedad futura.
Precisamente para asegurar la vigencia de estas reglas procesales y la imparcialidad de quienes se encuentran en la posición originaria, Rawls introduce el concepto de “velo de la ignorancia”: supone que esos agentes se encuentran privados de ciertos conocimientos, aunque naturalmente deben saber ciertas cosas para poder discutir racionalmente.
Así no deben conocer a qué sociedad pertenecerán, cuál será su estatus social, su suerte en la distribución de las dotes naturales, los datos particulares de su plan racional de vida...; pero sí los hechos generales acerca de la sociedad humana, los principios de la economía política, las leyes de la psicología humana...
Esta es una de las teorías de la justicia más influyente de nuestros tiempos, la de este profesor norteamericano, que aparece en su obra “Una teoría de la justicia”, que data de 1971.
Pues bien, los individuos situados en la posición originaria y bajo el velo de la ignorancia deben “jugar” hasta llegar por consenso a la formulación de los principios de la justicia.
En opinión de Rawls el consenso se lograría en torno a los dos siguientes principios:
Primer principio:
“Cada persona ha de tener un derecho igual al más amplio sistema total de libertades básicas, compatible con un sistema similar de libertad para todos”.
Segundo principio:
“Las desigualdades económicas y sociales han de estar estructuradas de manera que sean para: a) mayor beneficio de los menos aventajados, de acuerdo con un principio de ahorro justo (principio de diferencia), y b) unido a que los cargos y las funciones sean asequibles a todos, bajo condiciones de justa igualdad de oportunidades”.
Como se ve, la enunciación del segundo principio pone de manifiesto que Rawls presupone que una sociedad justa es una sociedad desigualitaria. Ello se debe a que él piensa que una sociedad con ciertas diferencias socioeconómicas es más eficiente (produce más bienes) que otra en la que rija una igualdad absoluta; y la existencia de más bienes a repartir posibilita que los individuos peor situados puedan salir beneficiados con respecto a la otra situación.
Pero para ello (para ponerse de acuerdo en este principio, que viene a ser una forma de entender la regla de justicia de Perelman) se requiere que los jugadores sean individuos racionales, esto es capaces de apreciar las consecuencias de sus acciones; autointeresados, en cuanto persiguen su propio interés; no envidiosos, por lo menos dentro de ciertos límites, pues aceptan que otros individuos puedan estar en una situación social y económica más ventajosa, si de esa forma mejora también su propia situación (y siempre y cuando se haya respetado el principio de igualdad de oportunidades); y dotados del “sentido de justicia” que, en su opinión, todo ser racional desarrolla bajo “condiciones sociales normales”.
El centro de la teoría de Rawls parece estar en una concepción de la racionalidad que combina la noción de lo racional con la de lo razonable.
Racional significa aquí la acción dirigida a la satisfacción de los deseos o los fines de un agente: lo que para cada cual (o para cada grupo) constituye el bien o lo bueno. Lo razonable supone que el agente está dispuesto a gobernar sus acciones por un principio de imparcialidad desde el cual él y los demás pueden razonar en común. La clave (y de ahí la influencia de Kant) estaría en la prioridad de lo justo, de lo correcto, sobre lo bueno; de lo razonable sobre lo racional.
Pero Nozick que es el principal representante del liberalismo libertario, profesor de la universidad de Harvard, todavía va más allá de Rawls.
Nozick afirma que "los individuos tienen derechos, y hay cosas que ninguna persona o grupo puede hacerles sin violar esos derechos". Nozick parte de John Locke para justificar un Estado mínimo, encargado solamente de la seguridad y de la justicia. Enseguida, lanza una crítica a la célebre Teoría de la Justicia de John Rawls. Si bien Nozick rechaza las tentativas de garantizar la igualdad de oportunidades en ámbitos distintos del económico, en la actualidad existen novedosas formas de liberalismo libertariano de izquierda como el que postulan los agoristas que exploran esta posibilidad.
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Bien, pues quería traeros esta gran teoría también, es de destacar la mención que hace de una sociedad en que es posible la igualdad de oportunidades y es necesaria, como criterio de justicia, aunque se nos dice que en la realidad las sociedades son desigualitarias pero que esto es más justo porque también produce una incentivación. La posibilidad de igualdad económica al parecer está así fundamentada y este criterio serviría de sostenibilidad de los restantes criterios de justicia. Habría también que ver qué otras posibilidades de igualdad distintss de la económica se podrían poner como objetivos. Pero es indudable que hoy hay que partir desde la formulación de esta teoría aquí mostrada.
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Hoy voy a destacar también una nota de prensa, con ello vemos que la teoría está alejada de la práctica:
"Vivir bajo la alfombra
La crisis multiplica el número de ciudadanos que buscan alimentos entre las sobras y desperdicios de los supermercados de Barcelona
Trabajadores en paro. Mujeres separadas que se han quedado sin trabajo. Inmigrantes que no llegan a final de mes. Padres de familia que cada noche se tragan su orgullo para buscar la comida de sus hijos en cubos de basura.
Ciudadanos a los que nunca se les había pasado por la cabeza que acabarían rebuscando comida entre desechos. Cada vez son más, lo aseguran ellos mismos. Lo aseguran los responsables de los establecimientos a los que acuden cada noche.
"A veces buscar comida es una locura. La gente se lanza y hay peleas", explica Krants, de 22 años, el estonio, en perfecto inglés. "A pesar de que hay comida para todos", agrega su novia. Están en paro. Hace quince meses que buscan comida entre los restos. "Vamos cambiando de sitio, buscando los más tranquilos", aseguran.
"No es nada agradable. Soy soldador, cobro mil euros. Tengo dos hijos y mi mujer ahora no trabaja. Sólo por el piso pago 850 euros ¿Qué voy a hacer? ¿Morirme de hambre?", explica un hombre con rasgos sudamericanos.
"La mejor basura que he visto es la de un Caprabo cerca de la Sagrada Família - retoma la mujer a la que habría gustado llamarse Mónica-,allí pueden encontrarse hasta gambas. Lo que pasa es que por allí va una mujer rubia que está loca, una que le dejó el marido y se le fue la cabeza. Una vez vi cómo le tiraba una bolsa de alcachofas a un chino a la cabeza... Y luego le pegaba entre las piernas con una barra de hierro. Prefiero mi Lidl. Lo único malo que tiene es que a veces tardan mucho en sacar los contenedores, y pasas frío esperando".
Cualquier trámite relacionado con la burocracia hoy he podido
resolverlo en un santiamén. El día parecía
excelente para presentar solicitudes, solventar problemas con la Administración. “Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa” es un buen lema que puedo practicar hoy.
También sería bueno y me apetecería poner más disciplina en mis horarios y actividades.
También voy
a hablar menos y con precisión, y seré prudente en lo que diga.
La inestabilidad en las relaciones es otro factor que
tengo en cuenta: podemos experimentar cambios de humor sorprendentes, y ver al otro como si fuera un extraño, sin entender del todo nuestra actitud. No me preocupo : tal vez se trata de algo pasajero, y estas cosas nos ayudan a saborear después las mieles del reencuentro.
Los puritanos, el calvinismo, una cierta forma de jansenismo y el Opus dei ven en el “éxito” la preferencia y la elección de dios, por una causa muy simple: el dinero se ha divinizado, basta acordarse del becerro de oro, que adoraron a los pies del Sinaí los judíos, y contra el que rompió Moisés las tablas de la ley. Hoy no se adora el becerro de oro, lo que se adora es el oro del becerro, lo que es mucho peor.
Kant en la “Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres” dice que “en el reino de los fines todo tiene o un precio o una dignidad”. El reino de los fines es el de los seres humanos, razón por la cual éstos tienen o precio o dignidad.
Y Kant escribe también: “El hombre y en general todo ser racional existe como fin en sí mismo no sólo como medio”. Por supuesto los seres humanos tenemos también “precio” precisamente en tanto que medios. En cuanto que fines tenemos dignidad, que por ello mismo es lo que no tiene precio.
“Aquello que constituye la condición para que algo sea fin en sí mismo, eso no tiene meramente valor relativo o precio, sino valor interno, esto es, dignidad”, dirá Kant.
Una nación no podría crear indefinidamente. Está llamada a dar expresión y sentido a un conjunto de valores que se agotan con el alma que les engendró. El ciudadano se despierta de una hipnosis productiva y el reino de la lucidez comienza. Las masas se manejan por categorías vacías y los mitos vuelven a convertirse otra vez en conceptos, es la decadencia.
Y las consecuencias se dejan sentir: el individuo quiere vivir, convierte la vida en finalidad.
Y una civilización comienza a decaer a partir del momento en que la Vida se convierte en su única obsesión. Las épocas de apogeo cultivan los valores por sí mismos: la vida no es más que un medio para realizarlos.
El individuo no sabe que vive, la afectividad le domina y le llena. No hay creación alguna sin los recursos del sentimiento, que son limitados.
Lo que ha pasado es que para quien experimenta su riqueza parecen inagotables: esta ilusión produce la historia.
Esta es una de las causas de la crisis: la ilusión inagotable de riqueza.
Y es por la afectividad por lo que uno se entrega al mundo de los valores. Y lo que ha pasado es que ya no se proyecta vitalidad en las categorías y en las normas y que estas se han quedado vacías. A la par que el sentimiento se agota en el hombre se produce el resecamiento afectivo, que sólo permite dos modalidades de sentir y de comprender: la sensación y la idea.
Esta es la otra causa de la crisis: el resecamiento afectivo. La conciencia de lucidez es lo que produce este resecamiento o agotamiento.
Es decir, no estamos sólo ante la ambición, la codicia y la avaricia de unos pocos banqueros, empresarios y políticos. No sólo se han agotado los recursos del dinero, se han agotado los recursos del sentimiento, lo que es peor.
Tendríamos que volver a cultivar los valores por sí mismos.
Y no sólo esta es la causa, hay otra más. El hecho de que todo en esta nueva sociedad postindustrial está sometido a la ley del “éxito”.
Da igual que se tenga un incentivo o una ambición, lo que cotiza en todo caso es el éxito, es decir, las consecuencias exitosas de la ambición, por lo que uno no parará hasta alcanzarlo, y aquí es cuando todo empieza a tener una espiral perversa.
No hay que pensar que las ciencias o las artes se han comportado de forma diferente a las demás, como se ha apuntado, ellas también han estado sometidas al éxito. De ahí que proliferen cierto tipo de industrias, las farmacéuticas, las armamentísticas, entre otras. Y en cuanto al arte pasa un tanto igual.
Antes a la gente bien se la consideraba obligada a saber algo de lo que no está sometido a ese fin que se cuenta: algo de literatura, de pintura, de música. Hoy hasta esas artes están sometidas al éxito y saber el autor de una música o de un cuadro o de un libro o de una flor como la de la achicoria y su color ambiguo al no ser fuente de dinero, ni de nada que pueda traducirse en él, no tiene ningún mérito.
Los chamarileros han entrado en el templo. El templo está perdido.
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Estoy escribiendo desde Santiago de Compostela en un día lluvioso, desde su biblioteca pública pero ya esta tarde vuelvo para casa.
La luna llena de hoy en tauro es la máxima expresión de la fecundidad natural que nos incita a admirar la pujanza de la vida y a sentirnos inmersos en la poderosa fertilidad, abundancia y riqueza de nuestro planeta.
Recuerda que la fase menguante de la Luna es propicia para eliminar toxinas, y la creciente es favorable a un mejor aprovechamiento de los nutrientes.
Tras un breve régimen alimentario, sigo mis propias normas dietéticas pues nuestro cuerpo habla por sí mismo.
Ishtar no está relacionada con la tierra ni con las diosas madres, sino que es como una inspiración lunar y me veo reflejada en ella. En esa forma de caída tambien en el amor. Me llama la atención la mitología mesopotámica.
Ishtar, es Hija de Sin, dios de la Luna, y Nannar, la Luna. Hermana menor de Ereshkigal y hermana gemela de Shamash, en sumerio Utu, dios del Sol. Compañera de Tammuz, en sumerio Dumuzi.
No olvidemos que Ishtar es tambien una diosa de la guerra, tiene un papel complejo en la sociedad sumeria.
Bajo el aspecto guerrero se le rendía culto en Agade y en Sippar, con el nombre de Anunit.
También tiene un carácter astral, ya que personifica a varios astros: a Venus, al Sol, la Luna, y a las estrellas reunidas en constelaciones. De ahí deriva la palabra estelar: todo el firmamento lleno de estrellas, proveniente de su nombre.
En su aspecto de divinidad amorosa Isthar es la protectora de las prostitutas y de los amoríos extramaritales, que por cierto no tenían connotación especial en Babilonia, ya que el matrimonio era un contrato solemne que perpetuaba la familia como sostén del estado y como generadora de riquezas, pero en el que no se hablaba de amor o de fidelidad amorosa.
También se la representa de pie, completamente desnuda, con las manos encima del vientre, o sosteniéndose los senos, o blandiendo un arco sobre un carro tirado por siete leones.
Emancipada de todos los principios al uso, no dispuso de ningún arquetipo del infortunio, ella es el ser idealmente desgraciado. Si no aceptase ver a la tierra, huir bajo sus pies: estaría biológicamente constreñida a lo falso y lo está.
No hay dios ni diosa que no sea o pueril, o ineficaz, o inauténtico; pues la verdadera autenticidad es el emporcamiento en el fraude, en el decoro de la pública adulación y la difamación secreta.
La mitología sumeria no es sino un poco de la «dulzura» de vivir en común ante la imposibilidad de dar libre curso al infinito de nuestros pensamientos ocultos.
Consejos:
Cuando la luna está llena de luz y en oposición al sol los tejidos corporales también están sometidos a la máxima presión, mientras la razón y los sentimientos están más distanciados, el cuerpo tiene más predisposición a retener líquidos y de ahí el conocido efecto embriagador de las lunas llenas. También hay que tener más moderación con la comida, porque el cuerpo tiene una especial sensibilidad.
Las mareas biológicas que ejerce esta fase lunar repercuten sobre el sistema nervioso. Por eso debes vigilar las emociones, ya que en luna llena están a flor de piel y sus efectos sobre el organismo son directos. Hay mayor tendencia a trastornos psicosomáticos.
No conviene empezar dietas para adelgazar. Hay que tener más cuidado con los posibles efectos secundarios de vacunas y cualquier medicamento. Darse duchas a presión o situarse cerca de rompeolas para evitar los dolores de cabeza. Evitar tomar las cosas demasiado en serio; el sentido del humor es una de las mejores terapias en esta fase lunar.
La regla de la libre competencia supone una regla de tratamiento igual para la competencia y la libertad.
Esto supone una combinación de dos nociones de igualdad, la igualdad de trato y la igualdad de características.
Hay una famosa definición de justicia formulada por Perelman en los años 50, según él, desde el punto de vista formal, la justicia consiste en “tratar igual a los seres pertenecientes a la misma categoría”. Pero esta regla de justicia por sí misma es vacía, de manera que debe ir acompañada de algún criterio material que permita establecer cuándo dos seres pertenecen a la misma categoría y, en consecuencia, cuándo deben ser tratados de igual manera.
La respuesta, en su opinión, la encontramos en una serie de criterios, cada uno de los cuales define un tipo de sociedad e ideología.
Por ejemplo, “a cada uno lo mismo”, que vendría a ser el principio característico de una sociedad anarquista extrema; “a cada uno según lo atribuido por la ley”, que definiría una sociedad conservadora (que identifica la justicia con el derecho); “a cada uno según su rango”, que se correspondería con una sociedad de tipo esclavista o estamental; “a cada uno según sus méritos y capacidad”, que vendría a ser el principio inspirador de las sociedades capitalistas basadas en la “libre competencia” económica; “a cada uno según su trabajo”, que sería el principio de justicia de la sociedad socialista; y “a cada uno según sus necesidades”, que es la noción de justicia de las sociedades comunistas y que puede encontrarse formulada tanto en la obra de Marx como en algunos pasajes evangélicos.
Puesto que no estamos en una sociedad de base estamental nos regimos por principios igualitarios de capacidad y mérito y ello es lo que hace que se produzca una justicia distributiva, teniendo en cuenta el mérito, el valor, el rango, etcétera, de manera que el trato entre uno y otro de esos ciudadanos puede ser igual o desigual.
Pero lo que es importante comprender aquí es que la libertad se produce en ese tratamiento de la igualdad de las características, y que son principios el de la libertad y el de la igualdad que casi siempre en los códigos éticos y jurídicos van unidos.
Y frente a la libertad negativa, llamada así pues la obligación de los no titulares de la libertad, incluido el Estado, consiste en no hacer, en no intervenir en ciertas esferas de actuación de los individuos (o de los grupos) se presenta otra noción de libertad, la de libertad positiva o política, que es aquella precisamente que actúa frente a las prácticas que restringen la competencia.
El Estado sólo deberá intervenir, excepcionalmente, para reprimir comportamientos de otros miembros de la sociedad que vayan contra el ejercicio de tales libertades, y viene a cumplir así una doble función: garantista con respecto a los titulares de las libertades, y represiva en relación con aquellos que pudieran pretender impedir tal ejercicio.
Bueno aquí os dejo un poco de “teoría general del derecho”, si me lo permitís, que nunca viene mal.
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Ishtar, brandishing an arch for liberty and equal treatment!!!
-Nos quedan muchos prejuicios; aprendamos a rechazarlos. Dentro del dolor hay muchas más sensaciones y formas de acogerlas... Pero no trato de convencerte; sólo procuro ampliar tu capacidad de comprensión.
-A comprender no me resisto, supongo, ¡soy la comprensión total!
-Te he agradecido que me humillases: al hacerlo te has ocupado de mí, te me has entregado. Me he jactado, incluso, de toda degradación impuesta por tu mano, por tu voluntad, por tu placer.
Adorarte incluye lo que otros llamarán envilecimiento: pero lo vivo de modo que en ese abismo me exalte hasta saberme indigna de tanto bien, hasta ansiar más humillación y desprecio. Imitaré a los místicos, los más altos vividores del amor aunque lo ofrezcan a un altar imaginario: muchos quieren ser los más degradados a los ojos del mundo para sentirse más seguros en su bajeza, más esclavos de lo que adoran.
-Ésa es la entrega del sumiso y más aún de la sumisa entregada a su dios.
-Yo sé que no eres para mí sino para ella, más que yo misma y, ya ves, no me ofendo, porque contribuyo a hacerte Tú. Yo soy tu espíritu. Pero ella es señora de tu aliento, de tu carne, de tu sangre.
Vívidamente recuerdo en un segundo el final de mi tía Alicia que era monja: Humillada y orgullosa, escarnecida y dichosa. Así es, no hay mayor felicidad al final de la sumisión.
Mi silencio se prolonga para memorizar, asimilar esas sentencias irrefutables. Pero, al final de mi cavilación, siento miedo al vacío: el dolor de mi actual soledad me estremece.
-He tratado de mandarte mi mensaje, pero te habías ido a tu taller de teatro e improvisación.
-Me han dicho en el taller de improvisacion que deje de hacer el loco!!! no me siguen!!!
-¡Si estás ansioso de vivirlo, de vivirte como eres! Te entregarás a fondo: te conozco mejor que tú. Y serás otra magnífico precursor en la evolución de la Vida. Gozarás de la embriaguez de todos los adelantados, los descubridores de lo antes nunca conocido: el sexo futuro.
Me mira sin comprender, está claro, la sociedad, el mundo marcha impulsado por los disidentes, como tú y también como ella, tu diosa carnal.
-Cierto, no soy nada, pero ahora sé querer, de verdad, con agonía: soy esa chispa de vida que tú me describiste una vez...Nunca lo supe antes. Hacia la mujer sólo sentí dependencia y además rechazada. Su amor era dirigido a un hombre que yo no era. Era ciego. Me quería deformado, por eso fue fingimiento con todo lo demás. Y ahora que he descubierto a alguien a una diosa se va y me deja solo. ¿Te asombra?
—No pero... no te cuadra... Yo te siento muy distinto. Guía, inspirador, Gran Maestro de un culto esotérico, mágico...
Oprime mi mano, entregándose.
-Y los lugares del cuerpo, de sensibilidad tan diferente... Un campo infinito... Pero, sobre todo, me ejercité en el dolor. Comprendí que el placer y el dolor están tan juntos como lo están la vida y la muerte.
Pero hoy lo he pasado muy mal porque tú no llegabas del taller de improvisación, y al final me he declarado a mi amigo, le he dicho la verdad, no podía soportarlo más.
He comprendido que tú me has rechazado siempre, que he sido tu espíritu, tu guía todo lo más. Y él es el amor carnal para mí, él es mi dios, aunque él no lo reconocerá tampoco y me humillará tanto como tú me has humillado a mí, pero es mi amigo es quien tengo mas cerca de mi. Y necesita de mí, al venir a mí tambien él se ha entregado.
- El cerebro puede interpretar diversamente una misma sensación como placer o dolor: por eso el dolor sufrido no depende sólo de cómo los golpea el dominante sino, sobre todo, de cómo lo recibe y acepta el sumiso, el 'bottom'. Viví el umbral del dolor y también su frontera, donde se confunde con el placer y a partir de ahí se transforma del todo en éste: una vez más el erotismo conecta con los místicos y con los mártires, dichosos en la tortura.
- A veces el dolor excesivo conduce a la inconsciencia, pero también, en cambio, nos hace conscientes, en nuestro cuerpo, de áreas, fibras y músculos que habitualmente ignoramos.
-Conocí, en fin, el dolor como puerta de acceso a una experiencia física y como meta de llegada a otra experiencia más alta: enamorada. Porque la relación amorosa entre dominante y dominado, cualesquiera que sean sus sexos, llega a su hondura hasta la unidad de ambos celebrantes, allí donde el sumiso es tan dueño como el amo y éste es un servidor de aquél.
—Me cuesta trabajo entenderlo. Tú no eres masoquista. Pero me has hecho sufrir mucho. Pienso que es tu mente que quiere estar por encima de todo, esa es tu forma de entregarte, pero yo no te he entendido, o me han cegado todos. No he entendido tu forma de orgullo. Seguramente es así.
Tú te burlas de mí. La sumisión es reducirse a la voluntad del dominante; anonadarse para ser lo que quiera y como nos quiera nuestro dueño. No lo quieres reconocer pero te gusta jugar a ese juego pero con la “mente” sobre todo, ahí es donde me dominas.
Pero crees que eres tú el que domina pero al final eres tú el dominado por asomarte a ese cielo abismal. Nunca me has querido por eso. Porque me has tratado más allá de todo, no por mis convicciones sino por todo, por mi cuerpo agonizante, por mi ojos qu se humillaban, cuando yo ya me había entregado tú no me veías a mí. Y ahora ya es tarde, porque no has sido tú, tú ya eres otro. Aunque me hicieras sufrir no puedo remediarlo. O tal vez sí. No, pero no, vete con tu diosa... Estoy destinada a otro. A ser un ser insignificante, a vivir como todos.
—¿Tan poco me amas?
-A veces te gusta mostrar la faceta mas terca de tu carácter pero no sé, es muy difícil volar con esa mente tuya.
-Mucho, soy agotador.
-A quien tú quieres es a ella, lo que pasa es que tú eres muy orgulloso para reconocerlo. Y yo también debo ser sincera conmigo misma. Ya no puedo más sufrir contigo. Me has humillado hasta el fin.
Yo atisbé algo muy bello en ti, en tu voz, que me recordó como si fueras alguien sabio de muchos años, tienes sabiduría en tu voz, y no sé todo lo que habrás sufrido para llegar hasta ahí. Pero has ido muy rápido. Y te has asustado de que haya podido acompañarte tanto hasta aquí, pero ahora aún todavía me exiges demasiado.
-Sí, pero no me amas.
Confundida, turbada, enmudezco, se ha convertido en sumiso a su diosa.
Andrea Bocelli & Sarah Brightman - Time To Say Goodbye
-Eres como un varón sin machismo pero otras veces hay un amante en ti fetichista que goza en la sumisión: Una fantasía erótica ajena a represión
-Que soy qué? lo primero me cuadra pero lo segundo no me mola mucho .
-A un lado, lo luminoso y la sumisión de los místicos, al otro, ajena a represión, porque es ímpetu oscuro de la libertad materna y su fuerza vital. Donde represión se entiende que es represión educativa sexual:
Los hechos son mucho más variados y complejos que los dos comportamientos sexuales únicos permitidos por la cultura
oficial: el macho y la hembra, cada uno de ellos heterosexual cien por cien sin
resquicios, encarnando respectivamente el poder y la sumisión.
Pero por mucho que todas las demás variantes sean declaradas perversiones, la vida
en la naturaleza sigue produciendo los casos y matices más diversos... Supongo que
no necesito demostrártelo.
—Últimamente sólo me ha dolido el desprecio: El desprecio lo temen los poderosos porque les debilita; ellos prefieren ser odiados porque eso es reconocer su fuerza. Los débiles nos conformamos en ese desprecio ajeno porque es nuestra identidad.
-"El que se humilla será ensalzado", lo dicen hasta los
que necesitan dios, y es que al instalado en la sumisión no se le puede rebajar más.
-Me extraña, con la vida que has llevado. Cuando el sumiso se encara con el fuerte,
retándole a que le degrade y el fuerte reacciona maltratando y humillando, hace
precisamente lo que desea el sumiso. Es decir le obedece, se convierte en su
instrumento, aunque crea estar dominando... Mientras no te desprecies a ti mismo
ríete del desprecio ajeno y vive según tu propia verdad. Yo he conocido mujeres así, felices en la sumisión.
-El modelo oficial sólo tolera la castidad o la
dominación del varón y la sumisión de la hembra en la pareja heterosexual. Los
demás experimentos de la Vida se ven forzados a adaptarse, fingir, frustrarse o sufrir
las etiquetas de "pecadores" o "pervertidos", con todas las consecuencias.Como
escribió Jean Lorrain, "llaman vicio al placer que la sociedad no admite".
-Mi sexo es masculino, pero mi género es femenino, atraído hacia las mujeres y, para
concluir, sumiso. Así es que resulto un amante pasivo.
El sonriente, oprime mi mano entre las suyas. Siento su cuerpo muy al lado del
mío, fraternal, comprensivo todo él y no sólo en la expresión y la sonrisa. Hay una
Si he de analizar, analizaré antes aquello que se escapa o destruiré antes los prejuicios...
La razón pudiera estar en cualquier hecho de lo real, y lo real está en todo lo que la razón nos modelase a ser para un periodo así acordado de tiempo, ni más ni menos...
Sí caben las reglas de la inferencia lógica dentro del discurso de la racionalidad, la inferencia de analogía, e contrario, ad absurdum , ..a fortiori.., pero es necesario fundamentar la base de las premisas que configuran el silogismo, y esto no es fácil, sino problemático. Es verdad que no pueden producir certeza definitiva en lo discursivamente posible pero sirven como explicación de la pretensión de corrección, como criterio de la corrección de enunciados normativos, como instrumento de crítica de fundamentaciones no racionales y como precisión de un “ideal”.