La noche va cayendo sobre los tejados de las afueras de la ciudad. Un cielo rojizo amenaza con recuerdos de atardeceres de hace años, cuando todavía te acercabas por detrás, me abrazabas...
Siempre estás ahi en las sombras, haciendo que no te olvide, colándote en mi inconsciente en forma de sueños y de actos involuntarios que me recuerdan a ti. Y yo sigo sufriendo por no...
Una palabra sale de mi vientre mintiendo mas que ladra, una palabra que apesta a polvo, te hace estornudar y sentir vergüenza porque te escupe la verdad de tu miseria. ¡No huyas porque...
Copyright 2006 Casa del Libro