Qué curioso. Descubrí que empecé a escribir por salvar a un personaje al que su autor condenó a un destino insoportable para mí. Cierto, no logré salvarlo y dudo...
¿Y si yo les dijera que Marianela fue mi gran primer amor literario? La emoción que sentí al finalizar ese libro de Benito Pérez Galdós no sé a qué puede ser...
Copyright 2006 Casa del Libro