A veces decir adios es algo demasiado dificil, es mas yo lo admito...no se decir adios.
Adios...una palabra en la que nadie se ha detenido a pensar...Adios...lo mas doloroso...
Adios...algo definitivo, algo que jamas creiste k acabaria termina con esa palabra...
Adios...significa el principio de unas lágrimas k no acabarán hasta que se sequen y aún asi notaras la humedad bajando por tus mejillas...
No me pidas decir Adios pues no podré jamas, nunca... si me voy lo hare porque no me queda más remedio, porque las circustancias me obligan...
ADIOS DULCINEA- MAGO DE OZ
He decidido escribirte,
despues de tanto llorar,
mis lagrimas son hoy estos versos que,
tu ausencia nunca prodra borrar,
me voy como vine a tu vida,
sin hacer ruido me despido me voy,
pero me cuesta tanto olvidarte mi amor,
me cuesta tanto decirte adios!!!!!!
Hoy he vuelto a entender que,
jamas volveran, aquellos paseos
de vuelta al hotel,
en que tu me enpujavas
para no perder, el solo instante en hacer el amor....
dejare de verte crecer,
me marcho a vivir, donde avita el olvido,
intentare buscar,otro camino,otro amor,
cada vez, que intento perder el miedo a caer,
me tropiezoen mi mismo......
y dejo escapar ha QUIEN ME HA QUERIDO,
y me quedo sin luz........
el suelo de mi vida se viste,
se abriga con hojas de un adios,
mi destino es amar y despedirme pedir,
permiso para vivir.
te deaste olvidados en cada rincon,
de mi alma trocitos de tu corazón,
te dejaste olvidados en mi alma el olor
dormia abrazado a una flor..
dejare de verte crecer,
me marchoa vivir, donde habita el olvido,
iiintentare buscar,otro camino,otro amor,
y no se si me perdere,
o me encontrare, me siento tan solo
pero a mi infierno ire en busca
de todo lo que no te di!!!!....
hoy he vuelto a entender que,
jamas volveras,acariciarme,
antes de domir
y pegava mi pecho,me pides que....
te abraze y no te deje ir....
dejare de verte crecer,
me tengo ke ir, y encontrar
mi camino, y nunca olvidare
lo que me has querido AMOR........
dejare de verte crecer,
me marcho a vivir, donde hbita el olvido
iinnntentare buscar, otro camino,otro amor,
cada vez, que intento perder el miedo a caer,
me tropiezo en mi mismo.........
Y DEJO ESCAPAR A QUIEN ME "HA QUERIDO",
y me quedo sin luz.
adios mi vida me voy, te dejo marchar,
VIVIRE EN TUS RECUERDOS.......
JAMAS TE OLVIDARE.........
adios dulcinea me voy..........
Y SI NOS VOLVEMOS A VER,
SOLO ABRAZAME......
SIGO SIENDO AQUEL NIÑO
CON MIEDO A MADURAR......
duermo pegado a tu foto mi amor......
adios dulcinea mi amor!!!!!!!....
Porque alguna vez todos pasamos por esto...esta cancion va por esos corazones que mueren entre los suspiros de un amor que los mata o simplemente se marcha entre horribles sufrimientos dejandote tirada, vacia y muerta...
D No se puede olvidar, simplemente ese recuerdo se quedara ahi contigo para siempre, pues el amor nunca se olvida y aunque termine siempre estará ahi con nosotros...
Tú eras todo para mí
Yo no creía más que en ti
Y te llagaste a convertir en mi religión
Todo eras todo y nada más
Eras mi voz era mi hogar
En medio de la soledad una bendición
Pero algo extraño sucedió ´
El cuento de hadas se acabo dijiste adiós
Y me rompiste el corazón
Cuanto te quiero cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo
cuanto te quiero cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo
Tú eras todo para mí
Desde el principio hasta le fin
No había como definir este amor
Pero algo extraño sucedió
El cuento de Hadas se acabo
Dijiste adiós y me rompiste el corazón
Cuanto te quiero cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo
Cuanto te quiero cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo
Cuanto te quiero cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo.

Mil palabras podría escribir y
Ninguna llegaría nunca a describir esto
Que brota en mi pecho al pensar en ti...
Mil lagrimas podría verter y
Jamás ninguna podría imaginar
El dulce dolor que me invade
Al soñarte aquí a mi lado...
Podría decirte te quiero, te adoro
Pero jamás esas palabras podrían
Aspirar al sentimiento que
Te tengo a ti, a tu nombre...

Alguien podria decirme como puedo poner en el blog, reproductor de musica, contadores, ect...
Es que no tengo ni idea y me gustaria que me ayudarais.
Gracias ^^
Me dijiste te tengo en mis sueños y tuve celos de ellos…es injusto que mi imagen te ame y yo solo pueda observa impotente cómo me consumo en la lejanía de tus brazos.
Secuéstrame, llévame contigo que quiero ser tu esclava de amor. Átame a tu vida y no me dejes ir, hagamos realidad nuestro sueño de estar juntos.
¿Por qué tuvimos que alejarnos? El aire me trae aún tus últimas palabras…Huyamos… mi corazón suspira mientras me ahogo en estas malditas lagrimas de desesperación.
Si pudiera tan solo…si estuviera a tu lado aunque fuese un segundo… invento mil formas de escapar de esta prisión en la que yo misma me metí. Me caigo y vuelvo a levantarme una y otra vez… ¿acaso estoy condenada a cometer siempre los mismos errores?
Mi carcelera se ríe ante mí mostrarme en una mano la llave de mi libertad que solo el tiempo me traerá.
Maldigo el momento en que obedecí al deber, maldigo el minuto en que antepuse mi saber a tu amor... Mire a tus ojos y vi en ellos el reflejo de nuestra condena. ¿Porque no me quede contigo? ¿Por qué seguí adelante?
Preguntas y más preguntas, dudas sin sentido… se la respuesta... el conocimiento me sedujo más que tu sonrisa…
Me dijiste te tengo en mis sueños y en ese momento desee ser tu sueño, anhele ser tu ilusión pero nuestra oscura realidad choco contra mi mostrándome nuestra triste verdad…señalándome nuestra separación.

El eco grave de los canticos mortuorios resonaban en el templo de Anubis, de lejos se escuchaba el lento caer de una gota de agua, constante, perfecta en su languidecer.
Sinuosa, silenciosa, una mujer se desliza por los corredores. Los brazos en alto reflejaban el luto. Sandalias de seda, túnica blanca y dorada ceñida a su cuerpo, realzando sus formas moviéndose en un lento vaivén…sobre la frente coronándola la tiara de oro de Isis que la señalaba como Princesa de Egipto.
Su larga caballera negra como la abasinia le cubría sus brazos desnudos, su rostro no expresaba sentimiento alguno, rojo los labios congelados en un rictus solemne, negros, sin luz sus grandes ojos vigilantes.
Los canticos de intensificaron a medida que se iba acercando a la cámara mortuoria. Un tambor sonó lentamente confiriéndole a los cantos una gravedad opresiva.
La princesa entró. Las velas iluminan la gran estancia, austera, las columnas que sujetaba el techo representan al gran Anubis. En el centro se alza un altar rodeado de sacerdotes arrodillas, con las manos al techo. Uno de ellos se levanta al verla, baja la cabeza brillante y calva, no la mira a los ojos, fija la vista en sus delicados pies.
- Princesa Lelsiana.- la saluda.- todo está listo para el descanso del Gran Señor.
- Salgan-ordena secamente.
- Si lo hacemos su espíritu no alcanzará su camino, puedo despedirse, seremos ciegos y sordos.
- Patrañas. Salgan os ordeno.- dijo elevando peligrosamente la voz.
- Pero…princesa…-se sorprendió el sacerdote.
- ¿Osas desafiarme?- sus ojos brillaban con el fuego de la ira y acobardado el hombre se marchó.
En unos minutos solo quedaron en la cámara ella y el yaciente del altar. Ceremoniosa se acerco a él. Cada paso que daba su máscara de impasibilidad iba cayendo dejando ver en su hermoso rostro el dolor que la embargaba. Incapaz de dar un paso más cayó de rodillas ante el cuerpo sin vida de su esposo. Tomo una de sus manos entre las suyas besándolas con dolorosa ternura. Con voz entrecortada por la pena comenzó a hablar.
- Amor mío, pasión de mi vida, dime que estas durmiendo. Despierta y hazme participe de tus sueños.- espera en silencio pero no ocurre nada, vuelve a besar sus manos.- ¿Por qué es tan cruel el destino? Despierta Delrian y disipa mis temores con tus caricias. Te necesito, no puedes dejarme así, me prometiste que jamás me abandonarías.
Una vela parpadeo un momento, con lágrimas en los ojos Lelsiana le muerde amorosamente, sintiendo en su boca la frialdad de su piel. Con los labios pegados a su brazo lloró amargamente, convulsionándose cada vez que gritaba.
- Tu piel bronceada y calentada por el sol se está enfriando y tornando pálida. Oh, deja que yo le devuelva la vida.- apoyándose en el altar para levantarse le acaricia el rostro- ¿serán tus ojos ya de alabastro? ¡No! Seguro que están brillando de impaciencia por tenerme. Mi adorado Delrian - sus dedos se entrelazaron en sus bucles negros. - Tus cabellos están frescos, igual que cuando nos bañábamos juntos ¿te acuerdas? Oh ya sé - una sonrisa aparece en sus labios.- estas soñando con nuestros juegos en el agua.
Lelsiana se tumba a su lado, coge las manos del muerto y las coloca en su cintura, apoyando la cabeza en su pecho. Dos lágrimas corren por su cara al no sentir el latir del corazón, su piel se encoge por el frío pero no se aparta. La realidad la golpea con fuerza cuando es consciente de ella.
- No volverás, estás muerto en verdad Delrian.- se abraza a su cuello y le susurra al oído.- Te lloraré como a un muerto, te honraré como a un muerto…- le beso en el rígido cuello.- y … te amare como a un vivo, te adorare como a un Dios porque TÚ eres mi mundo. Oh mi amor, te llevas mi vida.- sus lágrimas bañan la cara del difunto.- Te llevare siempre conmigo, idealizare tu recuerdo…porque los muertos se hacen perfectos en nuestra memoria, porque los muertos se convierten en las manos que nos acunan en la noche…
La princesa se sienta a su lado y coloca las manos del difunto en su lugar. Una sola vela parpadea…una brisa entra por el pórtico y por unos instantes la hermosa doncella siente en sus hombros el tacto de las manos de Delrian…su cuello se eriza al notar su boca en él, un mechón de su pelo se aparta de su oído y es capaz de distinguir en el viento “Te amo Lelsiana…”
Todo se detiene, el tiempo se para concediéndole una oportunidad. Toma entre sus manos el rostro de Delrian y besa sus rígidos labios con dulce pasión…lamiéndole los helados dientes.
- Espérame, mi amor.
Le abraza por última vez y sale de la habitación en el mismo momento en que regresas los sacerdotes vestidos de blanco y verde.
La luna la acaricia cuando se sienta en el patio. Muerto su interior, su corazón se desgarra en cada latido que da por mantenerse con vida…
Se abraza a una de las columnas y de rodillas llora su lacerante dolor. << ¿Porque es tan cruel el destino? ¿Por qué tienen que arrebatarme mis ganas de vivir? >> piensa temblando de rebeldía contra los hados.
Egipto balanceado por las dunas duerme apaciblemente ajeno a todo, ignorante de que en un templo una princesa llora bajo la mirada curiosa de Anubis.

La brisa le traía las palabras de una promesa renovada…un cosquilleo subió por su corazón al recordar el ultimo motivo de su recobrada paz… el tiempo voló hacia atrás mientras Ani la acunaba en sus brazos de luz…
Temblaba de amargura y pena, estaba rendida ante el sueño y apenas podía moverse sin que los ojos se le cerrasen, pero los gritos seguían ahí…la ira, la ingratitud de aquel hombre que no valoraba la ilusión de su mujer resonaba en la casa… silencio…un suspiro, al fin… una nueva increpación…
La casa parece vibrar por el enfado del alcohol, la chica en su cama esboza muecas de pesar y alzando sus manos medio dormidas vuela hasta su Maestra…hasta la seguridad de su bosque…
El Oráculo la abraza en brazos de suave candor besándole la frente y la cabeza…
- Le necesito más que nunca…cuando pasaba esto en casa él siempre me ayudaba…- las lágrimas de impotencia le abrasan la piel.
- Te dejare ir con él.
Ella mueve la cabeza negativamente se para todo…el eco de la pelea llega incluso allí…
- Se la condición y no puedo hacerlo. Por mucho que le ame, el terror puede más…no soy capaz de entregarle mi virginidad y…no quiero marchar de mi bosque…
- Olvídate de eso… hoy es especial, te he observado durante las noches de violencia como esta…no te hace bien, te maldices…
- No quiero alejarme de mi bosque, sencillamente moriría…no puedo, además el estará ya dormido…
- Te permito ir sin condiciones ni castigos yo misma abriré el portal.- la mujer se paso una mano nerviosa por la cara.- ¿Cómo lo haces?
La chica no entiende nada solo es capaz de mirar que los ojos del oráculo la miran con amor, le hace recordar a la mirada de afecto de las ancianas…
Su Maestra hace un gesto rápido y aparece una brecha en la cúpula…una canción de vida resuena en sus oídos y agarra la mano de Ani…
- Gracias, amiga mía.
La mujer no la escucha y con un enérgico pisotón hace que aparezca en el suelo un circulo de agua brillante… la joven se asoma a él curiosa, su pie descalzo roza las aguas y una luz aparece en el centro del circulo, se vuelve hacia el Oráculo y ve que llora silenciosamente…
- No llores, mi Maestra.- sus brazos la acunan con cariño.- ¿acaso no recuerdas mi promesa de no abandonarte? Volveré, créeme, no te abandonaré.
- Te creo.- susurra jugando con el pelo de su acolita.- ve…- el dolor de esa palabra se clava en el pecho de la joven.
Un nuevo insulto proveniente de su casa maldita la hace tirarse a las aguas…
Cae de pie en un suelo de tierra. Eleva los ojos y se encuentra con su propio cuadro mirándola. Le arden los ojos, unas velas iluminan la habitación…el corazón le da un vuelco cuando le ve durmiendo en la cama a medio hacer.
- Ar…-su voz se corta por los sollozos.
Es incapaz de moverse, esta clavada ahí, bebiendo de esa imagen anhelada… sus gimoteos hacen que el durmiente despierte al cabo de un rato…
Los ojos azules medio abiertos de él se quedan fijos en ella y su voz dulce como una melodía pregunta:
- ¿sigo durmiendo todavía?
Ella observa sin decir nada como se sienta en la cama.
- Oh mi amor.- grita ella.
Corre llorando a viva voz hasta él que la espera ya con los brazos abiertos y con una mirada de loca alegría. La aprieta hasta casi hacerla perder el aire.
- Eres tú, eres tu.- no deja de susurrarle en el oído.- amada mía no te dejare marchar esta vez.- sus lágrimas de plata caen sobre su cabeza.- te amo, mi dulce Marina.
Lágrimas de amargura y felicidad juguetean por la cara de la muchacha que aún es incapaz de hablar…poco a poco se tranquiliza y aspira su olor.
- Perdóname, perdóname…- se muerde el labio por primera vez consciente de todo lo malo que había hecho.- No me creerás, pero… Dios si estoy más enamorada de ti que antes. Te amo.
- No hay nada que perdonar, ¿sabes lo que significaban tus cartas para mí?
- Nuestro secreto.- una media sonrisa aparece en sus labios que desaparece al instante.- pero aún así… a pesar de haberte contado todo… ¿Por qué no me desprecias?... otro me ha acariciado, me ha besado… ¿Por qué no te alejas de mí?
El chico le toma el rostro con sus suaves manos y la mira con adoración, cautivado con algo que ella no era capaz de ver…
- Porque te amo.
Acerca su rostro al suyo y la besa en los labios con dulzura provocando las lágrimas de la joven…sus manos se enredan en su cuello cuando le corresponde con una ternura que creía desaparecida…respiran en la boca del otro aspirando su aroma…
- Y…-continua él con una sonrisa.- porque él no te ha rozado, no te ha besado…- su risa lo inunda todo y es como una bendición para la joven que esta arrodillada a sus pies.- Amada mía, dime como alguien puede hacer eso solo a través de una pantalla…no, no hay nada que perdonar porque tu ya me lo contaste…además tu no soportarías que un mortal te besara…solo yo y porque no soy mortal.
- Pero no debí ni dejarme hacer eso ni aunque fuese en la imaginación…soy perversa, jugué con él para que me cantará tu misma canción…creí ver a través de él tu rostro y…oh, soy horrible, grítame maldiciéndome.
- ¿Qué te grite porque trataste de estar conmigo a través de alguien que te decía a veces lo mismo que yo? No, Marina, no pienso enfadarme contigo por buscarme porque ya me advertiste.
Su mano la acaricia y con facilidad la posa sobre la cama tratándola como si fuera lo más sagrado del mundo…
- Olvídate de eso ahora, ya estas a salvo. Estoy seguro que él se ha aprovechado de ti más que tú de él.
- Pues…- ella comenzó a reír.- pero… oh, yo que sé, ahora nada me importa…aunque tengo culpa por usarle para traerte a mí… ¿sabes? Me olvidaba de que era él y creía estar hablando contigo…- un dedo recorrió el rostro amado provocando en su compañero una sonrisa de placer.- creí estar besándote…
Él joven se dejo caer sobre ella jugueteando con su pelo…la chica se estremeció al sentir sobre su cuello su respiración…
- Entonces habrás sido mil veces deseada por él, seguro que eras su sueño favorito…- la beso en la garganta.
- Oh, Ariel…- le mordió en el cuello y al instante escucho su gemido de ansia.- eso justamente, fui deseada por él y me lleno de horror, miedo, me hizo sentir miedo cuando rompió la ilusión y fui capaz de entender lo que quería… pero eso ya no importa, estamos de nuevo juntos…
Ariel la abrazo amorosamente como si así pudiese protegerla…Nelisseria reprimió un gemido de placer cuando sintió sobre su pecho la boca del joven…besándola…apretando sus suaves dientes en su piel más delicada…
Él rodo sobe ella hasta colocarse a su lado, volvió a acariciarla con suavidad.
- Tienes sueño. Descansa.- aspiro el aroma de sus cabellos.- velaré tu descanso.
- No quiero dormir, quiero estar contigo, hablar.
Apoyo la cabeza en su pecho y al instante cayo rendida ante el sueño en la seguridad de su abrazo.
La luz del sol y una respiración pausada la despertaron. Desorientada miro a su alrededor.
- Estoy aquí.
Una sonrisa se formo en sus labios, no había sido una ilusión era real. Sus brazos rodearon la cintura de su pareja y disfruto de esos instantes de paz tan queridos por ella.
Se sentía distinta, casi había olvidado lo que era la felicidad y el verdadero amor, por eso al sentirlo de nuevo la hacía sentirse extraña. Un latigazo de dolor apareció de repente al ser consciente de que debía de regresar con el Oráculo.
Sus ojos oscuros recorrieron el rostro adorado tratando de impregnarse de todos sus detalles…bajo la cabeza hasta el hueco que hacían su hombro y su cuello y respiro en él…aspirando su suave aroma, sintiendo como a el otro se le erizaba la piel…
Se levanto de la cama y se encontró con su guardiana, Ani, que la esperaba con una sonrisa… se dirigió hacia ella abrazándola mientras trataba de reprimir las lágrimas… sintió como Ariel la abrazaba por la cintura… haciéndola girarse. Se acurruco temblado en su pecho. Oh Dios no quería dejarle.
Un pensamiento, un deseo revoloteó en su mente. Las palabras del Oráculo resonaron en sus oídos en un susurro… ¿porque no hacerlo? Se había arrepentido muchas veces de no haberle concedido lo que él quería… había maldecido a su estúpido terror y timidez. Le miro al cielo de sus ojos y descubrió lo que él quería…la anhelaba a ella. ¿Por qué no hacerlo? ¿Por qué no dejarse llevar por algo que también quería ella con todo su ser?
Sus dientes se cerraron suavemente en su cuello…sería tan fácil, había soñado tanto con lo que haría… él tembló un momento ante ese contacto, presa de algo superior a sus fuerzas la empujo hacía la pared para besarla con ansia…un cosquilleo recorrió a la chica, si sería tan sencillo dejarle algo que la recordara… el joven comenzó a recorrerla con una deliciosa ansiedad… ella podía sentir su deseo… sus manos se entrelazaron a su cuello, besando sus labios con una loca pasión, diciéndole en ese beso todo lo que sentía… con un dedo tembloroso le bajo el escote de su vestido y su lengua la recorrió…el temor la envolvió, su propia lujuria la asusto…
El muchacho se dio cuenta de su miedo y paró.
- Jamás te haría daño, no quiero que me temas. Te amo. Perdóname.
- Tan comprensivo…-se mordió el labio, dentro de ella una parte no dejaba de gritar porque había parado.- soy yo, lo siento. Me…-le era difícil aceptarlo.- me vuelves loca de placer, me haces sentir el amor de una manera desconocida. Nunca, jamás había sentido esto. Te amo y te deseo de una manera que raya en la locura pero me asusta dejarme llevar por mis impulsos…- bajo la cabeza avergonzada y se cubrió la cara.
Ariel emocionado hizo que le mirara.
- Y sin embargo, te dejas llevar Marina. Tú sí que me vuelves loco, completamente. Jamás he sentido con nadie lo que siento contigo. Eres todo.- sus labios se hundieron en su boca con una delicada pasión.- Eres inocente, tímida y a la vez la mujer más apasionada que he conocido. Toda una fiera… - la sonrió pícaramente, con esa expresión que la hacía sentirse tan bien.- Tú misma lo dijiste una vez, llegas al límite, te encanta pasearte en el límite.
- Es verdad.- reía ella.
- Tú me has enseñado eso: el límite. Y reconozco que es algo que me encanta, haces unas cosas…- sus ojos se cubrieron la bruma de las vivencias pasadas.
Sus miradas se encontraron y cómplices de un mutuo secreto se susurraron al oído todo lo que habían hecho…
- Y…-ella le miró con un amor apasionado.- tengo nuevas ideas.
- Espero impaciente ver de qué se trata.- le acaricio la cara.
La alegría se disipo dando lugar a la melancolía. Ella le beso las manos.
- No quiero marcharme, no sabes el bien que me has hecho.
Él la apretó contra sí reacio a abandonarla.
- Me has devuelto las ganas de vivir que se fueron cuando nos tuvimos que separar… Te amo, no olvides, recuerda mi promesa y…- se puso serio.- quiero que sepas que me da igual lo hagas porque no significa nada para mí.
- Oh, Ariel, te amo como jamás ame en la vida. Me has enseñado que este sentimiento no es dolor…no sé lo que digo. Creo que perdido la forma de hablar.
- Se lo que quieres decir, tus ojos hablan por ti…como aquella vez…
Se sonrieron mientras se besaban por última vez…estrechándose en los brazos del otro antes de desaparecer por el portal…
La joven abrió los ojos encontrándose en el bosque de nuevo. Cayó de rodillas en la hierba. En su boca aun tenía su sabor, su piel aún ardía por el contacto de sus caricias y en su mente aún estaba clavada la imagen de alegría de sus ojos azules como el cielo.
Se dio la vuelta encontrándose con el semblante serio de su Maestra, se acerco a ella y la abrazo.
- Gracias, te estaré eternamente agradecida, querida Maestra mía. No sabes lo que has hecho por mí.
Las manos arrugadas del Oráculo tomaron su rostro.
- Veo que ahora eres feliz. Tu mente destrozada se está recuperando, creo que ya está saliendo de su letargo.- le toco la frente.- Nelisseria estas ardiendo, tienes fiebre.
- Es solo la alegría.
Se separo de ella y dio vueltas sobre si misma sintiéndose como en un sueño.
- Mi sol, ella tiene razón. Estas enferma.
- ¿Cómo lo voy a estar Ani?
- No lo sé, ven.
Obediente se dejo caer en ella y fue consciente de toda su debilidad, tenían razón estaba enferma, le esperaba una buena temporada en cama pero…sonrió…estaría feliz.
El tiempo volvió a su cauce y dejo de recordar. Se acurruco en las sabanas mientras miraba al bosque.
- Y esto es lo que ha ocurrido hasta ahora, Inare.
Nelisseria rió gustosa.
- Solo decirte que antes de dormir cierres las ventanas y que no te destapes.- vuelve a reír.- puedes resfríate como yo.
Volvió a callar, sonriendo de nuevo. Estaba en paz, él la había purificado devolviéndole lo que era. En silencio se despidió de su perversión esperando que esta no la volviera a importunar más…
Una parte de si grito de dolor ante eso…su humanidad lloro reacia abandonar a la perversión, al placer de los sentidos, a la oscuridad del alma…
Una pregunta cruzo por su mente: ¿sería aquel grito su propia voz? Moviendo la cabeza se libero de eso, no, no podía ser, ahora estaba en paz y era feliz.
Sus ojos se perdieron en la inmensidad azul del cielo que le traía la mirada de su corazón…
Tirada en la cama con mi vestido verde deslizándose sobre mí cada vez que la brisa entra por mi balcón, una sonrisa se dibuja en mis labios. Una sonrisa de paz.
Dos motivos eran el causante de ellos y el último era el principal…
Inare había escrito… no la había abandonado… el aire entraba en sus pulmones en cada suspiro… de lejos le llega la canción del Oráculo… y recuerda aún más todo lo sucedido….
Las ancianas habían tratado de llegar hasta ella y su Maestra la había escondido en el bosque para que no la hallase. Se sentía segura allí, el Oráculo la miro seriamente antes de decir:
- Desnúdate.
La sorpresa y la vergüenza tiñeron su rostro, se escondió en el regazo de Ani mientras murmuraba un no.
- ¿Acaso no has caminado así por el bosque alguna vez cuando todo te ataba hasta tu propia ropa?
La humillación le raspaba la garganta, claro que lo había hecho pero estaba solo con su guardiana y nada más.
- Solo es para que estés más cómoda cuando te pongas en contacto con tu poder.
Sintió terror.
- No hace falta.
Se separo de Ani y en el centro de la arboleda extendió los brazos…
- Tienes que aceptarte ya de una vez, ese poder eres tu, únete a él y olvida.
¿Olvidar? Unos ojos azules cruzaron por su mente…una lágrima salió de sus ojos… una pantalla se reflejo en sus ojos y la vergüenza tiño su faz…
- No puedo…
- Si puedes lo sabemos. Respira y déjate llevar lo necesitas más que nada…- hizo una pausa y le acaricio la cara.- tus ojos lo dicen. Deja de darte a los demás y por una vez date a ti misma…en estos momento te necesitas más que nunca.
Se separo de ella y navego por su interior… una luz la rodeo… la sonrisa de satisfacción apareció…su poder la reclamaba, le gritaba y lloraba por tenerla…
- No es la primera vez, lo sé. Por cómo se une a ti la luz se que tu ya estabas unida a tu poder ¿Qué te hizo romper ese vinculo?
Su poder tomo su forma y apareció delante de ella…su gemela perfecta… unos ojos de luz se encontraron con los suyos.
- Tuve miedo. Miedo de lo que ocurría a mi alrededor
Su gemela de luz unió una mano con la suya, la dama del bosque comenzó a llorar ante ese contacto sin poder explicarse porque su poder la abrazaba después de lo que había hecho…después de la perversión que no abandonaba…
- Tuve miedo por los de mi alrededor- abrazo a esa figura de luz…se abrazo a ella misma…- siempre estuviste hay.
Tomo una decisión tomo las manos de su gemela…de sí misma…
- Te he odiado, es decir, me he odiado porque tú eres yo y yo soy tu…despreciada y humillada nos heríamos mutuamente yo a ti, tus lagrimas a mí… - se hizo el silencio, el corazón le latía pausadamente- No volverá a ocurrir. Te perdono, me perdono…- cae de rodillas- te quiero, me quiero es lo único que se me ocurre decir por qué me duele aceptar que en realidad te amo, me amo aunque ahora mismo sea el ser más despreciable del mundo, a pesar de que estoy navegan en mi oscuridad…no temeré más… volveré a mí.
Su propia imagen de luz la levanto del suelo y la chica se abrazo a ella… se sintió entera de repente… su poder la recorría dulcemente suplicándole que lo utilizará… la ropa empezaba a molestar y ella quería entregarse al completo…
El vestido cayó a sus pies fácilmente y abrió sus alas blancas al bosque ¿para que necesitaba la tela? Lo demás se fue deslizando fácilmente… si tenia frío se acurrucaría en sus alas… las batió un momento…
- Así que ese es el cuerpo que ha vuelto loco a un arcángel…- dijo el Oráculo- jajaja sueña con algo que no ha visto…
Pero la chica no la siguió escuchando alzo sus brazos desnudos a la luna y destruyo una parte de la cúpula que evitaba que se escapaba…su risa pronto lo inundo todo cuando escucho las nuevas de su bosque…se arrodillo en la hierba abrazándola…el roció le hacía cosquillas…
Su Maestra se acerco a ella y le susurro:
- ¿En qué piensas ahora Nelisseria?
- En que diría él si supiera que me he aceptado…imagino su rostro brillante de alegría por mi aceptación…-se hizo el silencio.- Creo que mi amiga si ha esta aquí habrá visto mi señal…me pregunto qué hará…
- No hará nada, eres mía Quinta Estrella…
Como una nube el sueño la recogió y se la llevo al mundo de las ilusiones… un último deseo se elevo al cielo antes de caer….
- Déjame que sueñe con él…es lo único que quiero…