PARA "VIGA EN EL TEJADO, EL GUARDIAN ENTRE EL CENTENO"
Querida CEci: En primer lugar, quiero agradecerte que te hayas tomado el tiempo para elaborar un post sobre Salinger y en especial sobre “El Guardián entre el Centeno”. He leído cuidadosamente tu comentario y coincido con algunas de tus apreciaciones, en especial en el cuidado del detalle y en lo auténtico y espontáneo de la narración. Pero en última instancia, esto sería lo único rescatable del libro: Las viñetas, que surgen como fotografías fijas de un aparato proyector y que se van sucediendo sin ton ni son, algunas veces repetidas hasta la saciedad como las pláticas y pleitos de Holden con sus compañeros de cuarto que se llevan medio libro, otras veces superpuestas como las imágenes de su hermana Phoebe en el museo, la lluvia, la pista de patinar, el tiovivo.
Pero tal vez lo que más me impresionó, es el sentimiento de vacío que sientes cuando terminas la novela. Te preguntas, y ahora ¿qué? ¿Cual es la enseñanza, la moraleja, el consejo? ¿Qué me aportó el libro en términos de belleza intrinseca, de esperanza por vivir, en interés por cambiar el mundo o mi rumbo? ¿Qué es lo novedoso de su lenguaje o de la construcción o del argumento? ¿En donde se percibe la genialidad en el manejo de las metáforas o en donde está la magia que como hilo conductor te lleve a otras puertas sin abrir de la insondable naturaleza humana? ¿Donde están las frases ingeniosas y el juego con las palabras precisas que te abran nuevos mundos?
Hay libros que al terminarlos de leer y cerrar sus páginas, te invade una extraña calma. Por unos breves segundos te conectas con el universo circundante en una excelsa comunión, casi mística. Recuerdas la totalidad del argumento y aquellas frases o pasajes que te hicieron vibrar de ansiedad, de congoja, de alegría, de hilaridad, o que te movieron a la reflexión. Puedes deletrear las líneas fundamentales y hacerlas tuyas y recordarlas para siempre. Algunas veces te dan ganas de gritarle al mundo o de llorar lo bello o lo monstruoso de lo que acabas de leer y se te llena el alma con un sentimiento indescriptible de plenitud.
Para mi, no es el caso de “El Guardián entre el Centeno. Suena falso aún el sentimiento de la profunda honestidad consigo mismo y con el mundo de Holden Caulfield. En realidad el personaje principal es un adolecente totalmente vacío y desorientado, con ciertos resquicios de amor filial a sus dos hermanos (creo que sentía un rival en su hermano menor muerto y al otro hermano lo desprecia) y un desmedida y sospechosa devoción por la hermana menor, que lo lleva a buscar la comprensión de su patética vida entre los infantes, huyendo siempre de los pederastas que lo quieren acariciar o de los rivales en amores ficticios, ni siquiera declarados. Parecería que su complejo de “Peter Pan” no le permite vivir una vida normal., frente a una familia típicamente norteamericana, en donde lo permisible no tiene límites. “Phoebe (8 años) ¿Has estado fumando?... Solo le di una calada…”. En última instancia, el lector tiene la sensación de que quizá el tono de toda la obra solo sea audible para Allie, el hermano menor muerto.
¿Dónde está, dentro de la novela, la lección magistral que todas las grandes obras te deben dejar? ¿Dónde está el lenguaje que corte el resuello? Rasante, cortante, tajante. Un ejército de sables. Un lenguaje de aceros exactos, de relámpagos afilados, de esdrújulos y agudos, incansables, relucientes, metódicas navajas. Un huracán de palabras que desgarre y desarraigue y descuaje y deshonre las familias, los templos, las bibliotecas, las cárceles, los burdeles, los colegios, los manicomios, las fábricas, las academias, los juzgados, las amistades, las tabernas, la esperanza, la revolución, la caridad, la justicia, las creencias, los errores, las verdades, la fe y el amor.
Por eso aseguro que no es un espejismo la pobreza de expresión, es una realidad medida en las veces que repite las palabras y las frases, una y otra vez, en forma monótona, cansina, como si fuera literatura para niños. Soliloquios, sin exasperación, sin matices, sin resonancia:”Veo a un pato. El pato es verde. Tiene la cabeza roja. El pato camina al estanque. Es un pato hermoso. El pato se mete a nadar. El pato está nadando en el estanque”. De una sencillez…apabullante.
¿Dónde está el lenguaje de látigos? Para execrar, exasperar, excomulgar, expulsar, exheredar, excoriar, expilar, exprimir, expectorar, exulcerar, excrementar (los sacramentos), extorsionar, extenuar (el silencio), expiar; cada idea, cada frase, cada capítulo, la obra entera. Pongamos ejemplos: “Miró a través de la ventana y vio a los dos niños en la huerta soleada, y tuvo la impresión de que solo en aquel instante habían empezado a existir concebidos por el conjuro de Úrsula.” (Cien años de soledad. G. G. Márquez); ".... cuando el buque zarpó, Florentino Ariza oyó muy clara la voz del diablo.( El amor en los tiempos del cólera. G.G. Márquez)":“Mis pies tocaban el penúltimo tramo de la escalera cuando sentí que algo ascendía por la rampa, opresivo y lento y plural. La curiosidad pudo más que el miedo y no cerré los ojos” (There are more things. J.L.Borges); " El barrio de las Injurias se despoblaba, iban saliendo sus habitantes hacia Madrid...Era gente astrosa: algunos, traperos; otros, mendigos; otros, muertos de hambre; casi todos de facha repulsiva. Era una basura humana, envuelta en guiñapos, entumecida por el frío y la humedad, la que vomitaba aquel barrio infecto. Era la herpe, la lacra, el color amarillo de la terciana, el párpado retraído, todos los estigmas de la enfermedad y la miseria” (Mala Hierba. Pío Baroja) “Para eso se necesita tener los riñones de este tamaño. Puso sus manos como si midiera una calabaza, La culpa de todo lo que él haga, échamela a mí….es tan violento y vive tan de prisa que a veces se me figura que va jugando carreras con el tiempo. Acabará por perder, ya lo verá usted” (Pedro Páramo. Juan Rulfo).
“Una. But the memory of past sorrow — is it not present joy? I have much to say yet of the things which have been. Above all, I burn to know the incidents of your own passage through the dark Valley and Shadow" (The colloquy of Monos and Una. Edgar Allan Poe); “He estado contento mientras escribía para mí solo. Ahora estoy lleno de dudas y de desconcierto, y experimento algo nuevo ¡Escribir me fastidia! Siento hacia la literatura el odio de la impotencia” (Cartas a mis amigos. Gustav Flaubert); “Apenas quedan más de dos oficios útiles: ladrón o mendigo; o la amenaza o las lágrimas. Hay que pedir desde arriba o desde abajo” (Las Tijeras. Miguel de Unamuno): “Now, three to three, ye stand. Commend the murderous chalices! Bestow them, ye who are now made parties to this indissoluble league.... Drink, ye harpooners! Drink and swear, ye men that man the deathful whaleboat's bow -- Death to Moby Dick! God hunt us all, if we do not hunt Moby Dick to his death!" (Moby Dick. Herman Melville); “ Le véritable lieu de naissance est celui où l'on a porté pour la première fois un coup d'œil intelligent sur soi-même: mes premières patries ont été les livres » (Mémoires d'Hadrien. Marguerite Yourcenar)
Estos ejemplos se pueden extender hasta el infinito y hasta la náusea. Pero no vale la pena insistir en el tema. Se puede señalar que Salinger, como escritor, sin lugar a dudas destaca dentro de la narrativa anglosajona, precisamente por ese estilo coloquial. Pero decir que Holden Caufield, el personaje central, es un adalid de la autenticidad, es llevar las cosas demasiado lejos. Holden inicia el libro mintiendo y ocultando sus sentimientos desde la primera hasta la última página. Miente incluso sin necesidad aparente. El mismo reconoce que es un mentiroso “Soy el mentiroso más impresionante que han visto en su vida”¿Eso es ser auténtico?¿Reconocerse mentiroso es ser auténtico? Tal vez sí. Dentro de un concepto muy norteamericano de un adolecente “rebeldón” (Rebel without a cause), la idea subjetiva de la autenticidad es muy elástica y un poco amañada. Este concepto varía considerablemente vis à vis otras culturas, otros pueblos, otros tiempos, otras idiosincrasias
Nicholas Royle (Profesor de Lengua Inglesa . Universidad de Sussex; Autor de diversos libros; Editor adjunto de la Oxford Literary Review).señala: “El Guardián entre el Centeno presenta la deslumbrante autobiografía ficticia de un adolecente estadounidense, Holden Caulfield, experimentando sus rebeldes encuentros con el “farsante” mundo que lo rodea. Ensombrecido por angustias apocalípticas (“Hasta me alegro que hayan inventado la bomba atómica. Si hay otra guerra me voy a sentar justo encima de ella”), es también un extraordinario estudio de un duelo negado o imposible, el de Holden con Allie, su hermano menor muerto. Una vez que le preguntaron “quien era el mejor poeta de la guerra; Rupert Brooke o Emily Dickinson”, Allie contesto que Dickinson. La novela de Salinger es también una especie de poesía bélica. Está en guerra con los valores “falsos” de los adultos estadounidenses (ricos, de clase media, blancos, patriarcales { Como los padres de Holden. tontin!3}), pero también consigo mismo, Holden ridiculiza brillantemente a los que le rodean, pero al hacerlo, inevitablemente, se ridiculiza a sí mismo.
Divertida y turbadora, satírica y extrañamente conmovedora a la vez, El Guardián entre el Centeno está escrita en un estilo engañosamente sencillo y coloquial: “Lo que me molesta (flipa ) en un libro es que, cuando lo has acabado de leerlo, te gustaría que el autor fuera un gran amigo tuyo y pudieras llamarlo por teléfono siempre que quieras” ¿Hasta qué punto es falsa esta aseveración? La voz de Salinger está enigmáticamente oculta en la de Holden. Está presente en la seductora facilidad e intimidad de alguien que nos habla directamente”.
En conclusión, te agradezco sinceramente que con tu amplia opinión me hayas ayudado a entender la importancia de esta obra. Tus comentarios fueron muy importantes para mi y creo que ilustraron con claridad, las partes sobresalientes del libro. No obstante, sigo pensando que seguramente yo no escogería este libro dentro de las “Cien obras más importantes de la literatura universal”, pero esto ya es una cuestión de sensibilidad, de gustos, de formación profesional.
Un último comentario que probablemente sea esclarecedor: En una encuesta de una revista norteamericana, "New Yorker" de hace algunos años, leí que este libro gusta más a los lectores menores de treinta años, que aquellos mayores de esa edad. Parecería que los jovenes, tienen la tendencia psicológica a identificarse más con un personaje similar a ellos en su entorno, circunstancia y problemática, mientras que los mayores ya han superada esa etapa, ese complejo de "Peter Pan" y ven al mundo con otros ojos.¿Tendrá esta encuesta alguna validez o significado? No lo sé.
P.S. Por cierto, para redactar este post, tuve que releer el libro con mucho cuidado en inglés para no perderme sílaba. Después lo comparé con la versión castellana y descubrí que la versión que tengo en mi biblioteca, es una pésima traducción. Está lleno de expresiones “a la española” como: “Jo”, “Jolín”, “pavos”, “tío y tíos”, “calada” “pasta, “flipa” “hacerle al indio” “puñetero(a)” etc., etc., que hacen muy poco agradable la lectura. Esto casi obliga a todos los lectores a leer el libro en su versión original en inglés o buscar una buena traducción. que dudo que exista. ¿Alguna sugerencia para los lectores?
6 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Tu crítica sobre el libro de Salinger me parece apabullante. Yo lo leí hace ya muchos años (en los años de bachillerato) y me dejó una impresión amarga, nihilista,.. Es un libro demoledor. En lo referente al estilo y a la construcción del relato creo que estoy de acuerdo contigo, pero la impresión que deja en el lector (por lo menos en mi caso) es tan fuerte que uno no deja de preguntarse por qué pertenece al grupo de "grandes obras de la literatura universal" (perdóname).
Mi admiración por tu estilo. En algunos párrafos escribes con auténtica poesía. Un gustazo leerte. Y coincido contigo en las citas que haces de todos esos autores a los que acude de manera intermitente una y otra vez, atraído por su magia (y al Quijote también).
Un abrazo y muchas gracias por este post.
Hola, tontin13 Ya estoy de vuelta y acabo de leer tu réplica. Creo que no nos vamos a poner de acuerdo sobre "El guardián...". Preguntas que dónde está la moraleja, la enseñanza, el consejo. ¿Crees que toda novela ha de tenerla? Cuidado con la moralina. No suele acompañar al genio literario. Pero lo cierto es que curiosamente -y de un modo un tanto paradójico- yo considero "El guardián" todo un canto a la vida, pero la real, la que se halla en las pequeñas cosas. Como dijo el inefable Seymour Glass, "todo lo que hacemos en la vida es ir de un pedazo a otro de Tierra Santa". Su hermano Buddy le da la razón y yo también. ¿Que Holden miente? Sí, pero con las cosas que no considera importantes ni auténticas, como el colegio. A Phoebe, por ejemplo, no le miente.
¿Sospechosa devoción por Phoebe? No lo creo. Holden quiere a sus hermanos, a Phoebe por su inocente candidez, lo mismo que a Allie, al que, por supuesto, ha idealizado. Y hasta a D. B. Tan sólo desprecia el uso que ha hecho de su talento.
En cuanto al estilo... viene determinado por: 1. el punto de vista es el de Holden. Él es el narrador. Y francamente, no me imagino a un adolescente de 17 años soltando parrafadas a lo Henry James.
2. la tradición en la que se enmarca, con gran peso en la narrativa norteamericana, en que el estilo, la lengua, no trata de llamar la atención por sí mismo. Es ágil, rapido, directo, casi puramente referencial.
Pero, por supuesto, para gustos colores. Mucho más en literatura. Gracias a ti por hacerme releer este libro y por darme tu opinión.
Saludos.
Querida CEci:
Dos aclaraciones: Si tu ves el texto, el coonsejo o la posible enseñanza, vienen incluidos dentro de una serie de otros elementos como la belleza, la construcción de la obra y muchos otros más. Ni por un momento he pensado que la moralina sea ni lo más importante ni lo que califique una obra literaria o de otro tipo.Si dí esa impresión, me retracto.
En segundo lugar, creo que es sumamente importante lo que señalaste, y es que el estilo en la narrativa norteamericanano trata de llamar la atención por si mismo, a diferencia de otras literaturas Como tu dices, "es ágil, rápido directo, casi puramente referencial."
Para mí, esto es lo verdaderamente valioso de tu comentario, porque generalmente uno tiende a olvidar estos aspectos fundamentales cuando está inmerso en otro tipo de lecturas.
Gracias mil por tu muy iluminador comentario
Besos
Querida amiga:
Te aprecio enormemente tus comentarios elogiosos para este post. Todo surgió porque yo le pedí a "Viga en el Tejado" su opinión sobre el libro de Salinger. Su opinión completa aparece en su Blog.
No dudo del impacto que este libro halla tenido en tu juventud. Es por ello que yo mencionaba al final, el artículo del "New Yorker". Parecería que este libro influye más a los jóvenes porque se identifican con la idiosincrasia del personaje, ya que todos hemos pasado por adolescencias más o menos azarosas.
Me alegro que te halla gustado este post. Tal vez deberías de releer a Holden, para darnos tu opinión actual.
Besos
Me gusto tu post. A mi me gusta " The catcher in the rye" pero tus comentarios son interesantes
Saludos
Alexis:
Gracias por tu comentario. Que bueno que te guste el libro. Hay que leer y leer y algo positivo puede ocurrir,
Te envío saludos.






