Al abrir el libro de Randy Pausch, "La última Lección" del que os hablaba ayer, he visto que incluía el dvd que regalaban en la oferta ya mencionada y de repente, al abrir sus páginas, veo un marca páginas (colecciono marca páginas, así pues la sorpresa fue doble) en el que se lee: "www.cadenadeoptimismo.org" Pues hoy mismo entré en esa website y me inscribí. Os insto a todos a que os inscribáis también, es preciosa, pronto (cuando mi wifi lo permita) comenzaré alguna de las cadenas optimistas que proponen y crearé yo las mías propias. Porque ya sabéis que siempre he tenido un punto optimista, irónico, de reírme de las desgracias propias sin dificultad. Pero que ya haya una web de este tipo, levanta el ánimo a cualquiera!!!!
Creo que todavía no os he hablado de lo que trata este libro, qué descuido el mío!! Pues bien, muchos docentes, sobre todo de universidad, se plantean la siguiente cuestión: ¿qué dirían en una clase, si supieran que es la última que van a dar? ¿qué querrían que la gente que asista se quedara de ellos o de sus enseñanzas? Pues a Randy le tocó dar una conferencia crucial en su vida, su última lección fue real, ya que le acababan de confirmar que tenía metastasis y le quedaban meses de vida. Enfocó su conferencia en los sueños de juventud y en cómo lograrlos. Dio una charla en pro de la vida, y no negativa hacia la muerte. Mostró el modo en que se debía disfrutar a cada segundo la vida, con esas pequeñas cosas, y sobre todo, cómo conseguir esos sueños que de pequeños teníamos y que poco a poco hemos ido dejando de lado, por creer que son poco realistas. Nada es imposible si se desea con fuerza. Un libro grandioso, ameno, precioso y que se convertirá en una pieza de valor en cuanto lo tengas en las manos. Casi antes de comprarlo ya se puede sentir la fuerza del optimismo que te embarga.
Así pues, os dejo dos direcciones, una de la website oficial del libro, en la que hasta se puede escuchar fragmentos de su conferencia, y otra la de la cadena de optimismo, para que todos vosotros os apuntéis al optimismo global.
Como dijo Randy Pausch (y quien quiera leer más, que compre el libro, que no le decepcionará!): "No podemos cambiar las cartas que se nos reparten, pero sí cómo jugamos nuestra mano"
Y recordad: los muros no están para dejar atrás los sueños, sino para mostrarnos cuánto de veras queremos que se hagan realidad. Embistamos contra el muro hasta derribarlo!
Pues sí, hoy hice un alto en mis tareas y me dije: "¿por qué no?", y me fui de compras a las librerías de mi ciudad.
Hacía tiempo que no me compraba un libro, iba tirando de mi reserva, ya sabéis. Pero el otro día en Salamanca pasé por una librería (que las hay maravillosas, tendríais que ver los libros hasta el techo, esos techos altísimos a los que sólo se llega con una larga escalera, libros apilados en cada rincón... no sé, un lujazo de lugar!) y vi en su escaparate un libro que a simple vista no me llamaba la atención. Pero no sé por qué, pero me paré en seco delante del escaparate. Entonces fue cuando lo vi: Randy Pausch, "La Última Lección". Y recordé de repente un vídeo de youtube que ya no recuerdo quién fue, nos regaló hace tiempo en su blog. Y de repente ahí estaba, en forma de libro.... No sé por qué no entré en ese momento y lo compré. Cuando me suceden esas cosas suelo hacerlo de inmediato. Pero me fui.
Y entonces hoy me decidí a ir de compras (porque mi "ir de compras" es ir a ver librerias, no tiendas de ropa), y lo vi en El Corte Inglés, allí, nuevito, regalaban un dvd con su conferencia completita, recién traducida al español, no en inglés como me la tragué cuando la vi entera. Y sabía que tenía que comprarlo.
Y de repente, cuando ya lo tenía en mis manos, saboreando la textura del plástico que lo envolvía, viendo tras de él los colores de la portada, vi de lejos otro libro del que también se ha hablado mucho por aqui desde hace un tiempo, el de Jose Carlos Carmona, "Sabor a Chocolate", y sólo con verlo, noté lo dulce que debía de ser por dentro. Cuando quise darme cuenta, ya lo tenía en las manos, junto con el de Randy, pegaditos el uno al otro.
Pero no acabó ahí la cosa. De camino a la caja pasé sin proponérmelo por la zona de guías de viajes. Bueno, los viajes son mi otra debilidad junto con la lectura, y en breve pienso hacerme un recorrido bastante bueno viajando. Así pues, aprovechando la coincidencia, me cogí la guía de un nuevo destino español que hace tiempo que no visito. Fui a la caja, pagué mis libros y salí.
Pero tampoco ahí acaba la cosa!!! Paré al lado de otra librería, mi hermano quería ver una tienda de música que había al lado. Y bueno...... entré, sí, entré, mea culpa! Ya os había comentado que hacía tiempo que llevaba buscando los Sonetos de Shakespeare, y a ser posible, la edición bilingüe (me encanta leer a Shakespeare en su idioma original, no puedo evitarlo) y no la encontraba por ningún sitio. Además por internet las ediciones que vendían eran carísimas (la más barata creo que eran 50 euros, que no sé si venía con Shakespeare incorporado!). Había perdido la esperanza cuando, también por casualidad, paré justo enfrente de la zona de poesía. Y le vi, allá al fondo, "Sonetos" de William Shakespeare, en rosita anaranjado. Y cuando lo cojo en mis manos, veo debajo del título "edición bilingüe". No podía ser. Lo agarré tan fuerte que pensé que el librero creería que lo quería robar. Miré el precio: 11 euros!!!! ¿Hoy los astros están alineados o qué sucede? Por lo que no pude más que comprarlo. Llegué al coche, junté todas mis adquisiciones nuevas y me fui con ellas a casa.
Fue un día redondo (y relativamente caro, aunque no sé por qué pero nunca me duele gastar el dinero en libros). Y quería compartirlo con todos vosotros. No sé, ¡me siento feliz! sé que soy muy positiva y suelo estar de este humor siempre, pero seguro que vosotros me entendéis: ¿qué os sucede cuando compráis un libro? ¿qué emoción os embarga? ¿cuál es la emoción cuando es un libro muy buscado? ¿Y cuando son más de uno, y de dos?
Así me siento yo hoy... Buenas noches, arenícolas!
Ayer mismo Rubén hacía una propuesta, escribir los diez libros mejores que hubiéramos leido. Y fue entonces, leyendo las propuestas de la gente, que vi que muchos de nosotros recordamos algún libro de la infancia que nos ha marcado, puede que más que en el momento actual. Es por eso que quiero rendir un homenaje a mis queridos libros de la infancia, que adoré en su día y que algún día volveré a releer, y se los dejaré a mis hijos para que sientan el amor a la lectura como en su día me inculcaron a mí. Es maravilloso el mundo de la imaginación, pero si además va acompañado por la lectura, se convierte en un vicio del que no queremos desprendernos nunca más.
Para empezar, mi libro preferido de pequeña fue La Historia Interminable, de Michael Ende. Escribí un post hace tiempo sobre este libro. Me marcó mucho, aquel libro a dos colores, con la letra primera de cada capítulo dibujada con esmero, con esa trama de historia que nunca acaba, ya que siempre se dejaba algo como para relatar en otro libro. Con esos personajes que eran valientes, que sentían cosas como sentíamos todos los niños, con aventuras con las que todos soñábamos. ¿Quién no quiso alguna vez vivir lo que se estaba leyendo en algún libro como hizo Bastian? ¿O ser la emperatriz infantil? ¿O tener que pedir todos los deseos que uno quisiera, casi por obligación?
Luego me apasionaron todos los libros de Los Cinco, de Enid Blyton. No sé si me quedaría alguno por leer. De hecho, muchos años después salió la colección (en formato algo cutre, pero...) en los kioskos, y ya me veis a mi yendo todas las semanas a por mis libros! La trama de todos ellos, increible. Unos niños y su perro que viven mil aventuras allá donde vayan. Porque nunca se aburrían. Tanto en el internado, como en las vacaciones de navidad, o de verano o... daba lo mismo. Hacían interminables excursiones, te contaban los preparativos, las historias que vivían al perderse por algún sitio... soñé millones de veces que podía hacer lo mismo que ellos, de hecho, luego cuando íbamos a algún sitio, por muy aburrido que fuera, siempre encontraba algún misterio que desentrañar para pasar el rato. Es una de esas colecciones que despiertan el ingenio de los niños. ¿Quién no ha leido alguna vez alguno de esos libros? Tengo que confesaros que al comprarme la colección completa, me pasé horas leyendo de nuevo esos libros. Y me enamoraron de nuevo...
De la misma autora, y tan maravillosos como los anteriores, estaban los de Torres de Malory. Soñaba con poder ir a un internado como en el que vivían las protagonistas! Claro que luego lo pensaba mejor y prefería mi casita, jejeje. Pero eran unas tramas maravillosas, como siempre, llenas de aventuras y misterios que resolver de la forma más inaudita posible, con las desventuras y tragedias de cada personaje. Creo que eran libros más bien para niñas, asi que los chicos no sé si leeríais alguno. Pero a mi me encantaron.
Otro libro que me gustó muchísimo, y que llevaba hasta al colegio para leer en los descansos de clase, antes de empezar las clases de la tarde y hasta si iba al baño, fue El Jardín Secreto, de Frances Hodgson Burnett. Una niña que queda huérfana y va a vivir con su tío a una mansión en Inglaterra. El ama de llaves, malvada como en todo libro que se precie. El hijo, un niño consentido y enfermizo. Y ella, una soñadora empedernida, que descubre un jardín secreto que va confesando a sus nuevos amigos, el cual se convertirá en el refugio de todos ellos. Puede que así dicho no diga nada la trama. Pero el ambiente que crea el autor es digno de leerlo aun siendo adultos. Desde entonces, siempre he querido tener en un futuro una casa con un jardín secreto, para que mis hijos sueñen con él tanto como lo hice yo leyendo este libro.
Los niños de Bullerbyn, de Astrid Lindgren, es otro de los que me encantaron. Puede que esta autora no os diga nada con este libro, pero fue la autora de Pipi Calzaslargas en persona. El libro de Pipi no lo llegué a terminar, me quedé en el capítulo en el que ve un fantasma o algo así, y como solía leer de noche, me dio tanto miedo que no pude acabarlo! Pero éste otro me encantó. Creo que Pipi era demasiado revolucionaria para mí, y los niños de los que se hablaban en el otro libro eran mucho más normales. Me empecé a interesar por otras culturas aunque fueran las del pueblo de al lado, ya que en este libro se nos cuenta la vida de unos niños de un lugar de Suecia (no me pidáis muchos detalles), con sus juegos y sus historias de siempre. Algo tan simple, normal y cotidiano que te enganchaba. Para mí era un libro enorme, gordísimo, y además de lo bien que me lo pasé leyéndolo, fue una hazaña increible acabarlo, y en tan poco tiempo! Fue ahi cuando comprendí que daba igual la extensión de un libro, que el tiempo es relativo, y que prefería que fueran de muchas páginas, porque entonces la diversión duraría más.
Luego también tuve la suerte de leer a Ana Frank y su diario desgarrador. Tengo que reconocer que no me divirtió leer el libro como me sucedía siempre con todo lo que leía. Pero comprendí que en este mundo hay gente cruel y salvaje, y que algo tan asombroso como que tantas personas pudieran convivir todas juntas en un lugar tan pequeño a causa de algo tan absurdo como lo que sucedió aquellos años, era algo que no era de ficción. Me acuerdo de haber preguntado a mis padres si todo eso lo estaba exagerando Ana, que no podía haber sido así. Yo en el colegio todavía no habia empezado a estudiar ni la asignatura de Historia, y no me podía creer lo que estaba leyendo. Lo que más me impresionó fue el final, cuando te dicen lo que la sucedió a ella y al resto de las personas que convivieron con ella...
Hay una colección que la recuerdo con especial cariño, pero que no sé si alguno de vosotros sabrá cuál es, ya que la conseguía en un todo a cien de esos de antes hace ya muchisimos años. Se titulaba Los Gemelos, y era de aventuras que vivian dos pares de gemelos (es decir, cuatro niños), resolviendo misterios increibles. Era del estilo de los Cinco, pero con mucho más misterio. Aquellos libros verdes... qué recuerdos!!!
Otro libro que recuerdo con cariño es el de Viaje al Centro de la Tierra, de Julio Verne. Creo que lo leí demasiado pequeña como para apreciar del todo su contenido. Lo que sí que me acuerdo es que me fasciné por la ciencia, y por lo que se podía conseguir con ella. Siempre supe que Verne tenía algo especial, que sabía cosas que el resto ni imaginaba. Y así fue.
El de Annie John, de Jamaica Kincaid, me sorprendió, tanto por el vocabulario que empleaba (ahora me doy cuenta de que era sumamente normal, pero para entonces, yo no entendía ni la mitad de lo que se escribía) como por la trama. Era la vida de una niña de una isla tropical, y la forma en la que se desarrollaban acontecimientos, la manera de entender las cosas allí, la cotidianeidad de ella, tan extraña para mí. Una niña que ya no es tan niña, que empieza a comprender que se va haciendo mayor.
Hubo un libro que me hizo reír mucho, fue el de Me importa un comino el rey Pepino, de Christine Nöstlinger. Y tenía un trasfondo muy culto, ya que a través de la historia que se contaba, la de un rey pepino con muy mala leche, que se instala en el sótano de una familia, se discutían temas hasta políticos, sobre los que luego no te quedaba más remedio que martirizar a tus pobres padres durante días, para que te explicaran (de una manera infantil, claro) lo que se contaba en el libro.
Sin embargo, los de la colección El barco de vapor, no me entusiasmaban. Me parecían demasiado para niños, hasta los que eran de más edad de la mía. Uno que sí me gustó fue el de Un pingüino en el desierto, de Carlos Puerto. Una historia de aventuras en busca de un mapa de la vida. Curiosa historia, con una trama bien elaborada, y con un final que parece un nuevo principio, como siempre me gustaron los libros de pequeña. De esta colección, creo que La rosa del Kilimanjaro también me debió de gustar, pero Fray Perico y su borrico y similares, los leí pero no me marcaron lo más mínimo.
Y ya por esa época, leí un libro en el que se hablaba de Elisabeth de Austria-Hungría. Si, exactamente, Sissi. Puede que fuera algún libro de Ángeles Caso. Me duele ver cómo la gente insulta a este personaje histórico, ya que he leido tantísimo sobre ella y sobre toda la dinastía de los Habsburgo que casi es como si fueran parientes lejanos. Cuán equivocada está la gente con ella... Algún día os hablaré de ella. Pero de pequeña me impactó mucho leer su biografía real, y no lo que veía en las películas pastelosas (que oye, todavía me hace gracia ver, aunque sepa lo que hay en realidad). Hay que asomarse a la realidad de la gente, y comprendí que no siempre la vida es de color de rosa.
Ahora no recuerdo ninguno más que leyera de pequeña, porque luego cuando ya tenía catorce años más o menos, comencé a leer demasiados libros, y ya desde entonces ha sido un no parar. Y en este post sólo quiero hablar de los de mi infancia. Creo que he citado los más importantes de los que leí, y espero haber sabido rendir homenaje a todos aquellos autores que me dieron la oportunidad de cultivar el gusto por la lectura con sus libros tan bien escritos para niños, pero sin que se notara que eran para niños. Una lectura inteligente para niños, que es la mejor del mundo.
Un poema tan maravilloso que el primer día que lo leí (creo que fue con diez años, pero no me acuerdo bien de la edad ya), me enamoré de la poesía. En su momento me gustó, pero al pasar los años y entenderlo de primera mano, comprendí que más que gusto era amor. Seguramente por ser un poema tan conocido y un autor tan leido, venga alguno a criticar que esto más bien es un best-seller (que ya no me sorprendería nada!). Sé que para gustos, colores, pero es que este poema me parece tan increible que haya alguien a quien no le guste o le haya gustado alguna vez en su vida...
Por otra parte, al descubrir a Heine, del que ya he hablado alguna vez hace tiempo en este blog, me recordó mucho un poema que escribió. Os cuelgo los dos (el de Heine ya lo habia colgado, pero hace tanto que está bien volverlo a colgar, jeje) para que juzguéis vosotros mismos. A cada cual, mejor, no podría decidirme por uno solo.
Acabo de terminar este libro, eso sí, después de muchas interrupciones.
Es un estilo al anterior, el de La Sombra del Viento. Lei en el blog de Iona que el protagonista de este libro era el padre del protagonista del de La Sombra del Viento, pero creo (sólo creo, porque la verdad es que no me acuerdo muy bien del nombre de los personajes del anterior...) que al final explican un poco la historia, y que el padre del de La Sombra del Viento era el hijo del señor Sempere de este libro. Pero ustedes dirán. Yo para lo de los nombres soy de lo peor!
Buena historia, como siempre Ruiz Zafón en su línea lúgubre y de sombras malditas. Un chiquillo que se intenta buscar la vida como escritor, profesión dura, en un momento dado se encuentra moribundo y con un encargo de un peculiar libro. Los personajes se van sucediendo con historias macabras que contar y muertos en vida pagando por sus pecados. Un patrón del que nadie sabe nada, ni de él ni de su editorial francesa, al que lo envuelven las sombras que crea tan sumamente bien Zafón. Una Barcelona de la Exposición Universal que no ha entrado todavía en la guerra civil, y que nuestro protagonista no vivirá en ella para cuando suceda.
Este verano al que todavía le quedan meses por acabar, le viene bien una novela como ésta, eso está claro.
Me compraron ayer un libro que tenía muchas ganas de leer desde la primera vez que lo ví. Sabía que me gustaría, para eso tengo buen ojo... Así que desde que lo tuve entre mis manos, no he dejado de leerlo, no he podido evitarlo!
El título es "Platón y un ornitorrinco entran en un bar..." de Cathcart y Klein. Es una explicación de toda la filosofía estructurada por corrientes, en vez de por autores o épocas como suele ser. Y más aún, te lo explican todo con ironía, y con un cúmulo de chistes a modo de metáfora de la corriente en cuestión.
Os voy a dejar algún ejemplillo....
Ya en la introducción, nos dejan esta joyita, hablando del Retroceso Infinito:
DIMITRI: Si Atlas sostiene el mundo, ¿qué sostiene a Atlas?
TASSO: Atlas se sostiene sobre el caparazón de una tortuga
DIMITRI: Pero, ¿sobre qué se sostiene la tortuga?
TASSO: Sobre otra tortuga
DIMITRI: ¿Y qué sostiene a esa tortuga?
TASSO: Querido Dimitri, de ahí para abajo, todo son tortugas.
Otro, hablando de Determinismo vs Libre albedrío:
Moisés, Jesús y un anciano con barba están jugando al golf. Moisés da un buen golpe, la bola va a parar a la calle y luego va rodando hacia el estanque. Moisés levanta el palo, aparta las aguas y la bola sogue rodando tranquilamente hacia el otro lado.
Jesús también golpea fuerte y la bola se acerca al estanque pero, cuando está a punto de caer en el centro, se queda sobrevolando la superficie. Jesús se aproxima al estanque como si tal cosa y de un golpecito manda la bola al green.
Cuand le toca el turno al anciano barbudo, la manda contra una valla, de ahí rebota a la calle, donde hace carambola contra un camión y se dirige de nuevo a la alle. Va en dirección al estanque, pero cae en un parterre de lirios, donde una rana la ve y se la mete en la boca. Aparece un águila, apresa la rana y se va. Cuando el águila y la rana sobrevuelan el green, la rana abre la boca y suelta la bola, que cae justo en el hoyo.
Moisés se vuelve hacia Jesús y le dice:
- Odio jugar con tu padre.
¿Por qué estas cosas no se estudian así en COU? Habría sacado un diez en selectividad!!! Recomiendo este libro, es asombroso lo que se puede aprender con humor. Ya os contaré más chistes filosóficos, o como lo llaman los autores, filochistes.
Lo leí hace unos días, recién comprado en la feria del libro de Salamanca (que tienen la costumbre de hacerla por estas fechas). Es cierto que la poesía de Benedetti es fascinante, me encanta y releería todo de él. Pero este libro me ha dejado a medias. Puede que sea porque no estoy acostumbrada a su prosa, pero no me ha resultado llamativa del todo. Se desprende demasiada muerte de cada fragmento que escribe. Aunque los Cachivaches del final son muy buenos, todo hay que decirlo. Pero no sé... puede que me sienta un poco decepcionada del libro en general, pocas partes me han impactado como para darle un veredicto favorable. Sé que ahora todos los entendidos en literatura me van a atacar por haberme expresado de forma negativa sobre Benedetti, pero no he podido evitarlo. Me ha parecido un libro con una temática muy muy muy repetitiva. En casi todos los fragmentos la muerte, la parca, el fin de la vida. El título parece más bien una ironía de lo que en realidad es el libro en sí. Cómo me duele tener que expresarme así sobre este autor... ¿Qué os ha parecido a vosotros?
Aquí estamos otra vez, comentando un nuevo libro de Sándor Márai, recién salido al público. He de decir que me ha sorprendido el estilo que Márai ha utilizado. Bien es cierto que describe perfectamente la personalidad del ser humano, con sus sentimientos y pensamientos más íntimos, pero acostumbrada a La Mujer Justa, La Herencia de Ezster, El Ultimo Encuentro, etc., me sorprendió mucho la trama, y mucho más el final. Un hombre de mediana edad que decide cortar con su anterior vida y embarcarse en un viaje de placer, buscando respuestas a las preguntas que siempre se ha hecho y nadie, ni sus amigos, ni su mujer, ni su reciente amante, han sabido responderle. Pero pronto se dará cuenta de que la respuesta la ha sabido siempre, sólo que no se ha querido rendir a la verdad.
Un libro inquietante que puede leerse en una sola tarde. Espero que os guste y me comentéis qué os ha parecido ese asombroso final.
Creo que a la gente no se la describe con palabras, así que conóceme entrando en el blog. Qué mejor manera de saber cómo es alguien, que leyendo lo que escribe.