Libro de Arena
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Las niñas buenas van al cielo... las malas, a todas partes

"El corazón siempre recuerda más que la mente"

El ciclo de nuevo

¿Por qué nos cuestan tanto las separaciones? ¿Es porque nos cuesta deshacernos de la rutina de siempre y empezar de nuevo? A veces aun dándonos cuenta de que ya no queremos a esa persona, o nos hace daño estar con ella, seguimos sin dar el paso. Un tanto inquietante...

Ya vuelve a empezar de nuevo. Y yo que pensé que esto sería definitivo. como tantas otras veces. No merece la pena engañarse. ¿De qué serviría? Seguramente para alargar el sufrimiento. Ahora toca lo de siempre, que es lo más doloroso: reproches mutuos, la primera mañana sin ti, la primera llamada de teléfono, y no eres tú, quitar nuestras fotos de la vista, guardar todo en un baúl y esconderlo en la parte más lejana del fondo del armario, devolverte lo que un día me dejaste, darme cuenta que me falta un libro, ese libro que te dejé porque te encantaba, las primeras frases de la gente del tipo: .œ¿y qué pasó?.. A lo mejor no me he atrevido a dar este paso por todo el dolor que sé que me espera detrás de mis palabras. Dolor de tener que acostumbrarme a estar sin ti, a no poder llamarte .œcariño., a hacerme a la idea de que ya no te tengo conmigo aunque ya hacía tiempo nos separaban kilómetros de indiferencia. Ahora toca recordar. Es inevitable. Todos esos momentos del principio, los más inolvidables, tal vez sean esos por los que a veces nos aferramos a algo que ya murió; siempre tenemos la duda de pensar que puede que vuelva a ser como antes. Pero no es cierto. Nos engañamos por miedo al después, nada más.

Me aterra pensar en el primer encuentro después de mis palabras, tú sonreirás por compromiso y yo contestaré de la misma manera, ahogando mis lágrimas en el alma, que cada vez va siendo más pequeña a causa de los golpes, hasta que imagino que no quedará nada de ella. Y es que a pesar de todo te quiero, te quiero más que el primer día que te vi. Tú me sonreiste y no pude apartarme más de esa sonrisa. La misma que ahora me sonríe por compromiso. ¿Cómo puede ser todo tan parecido y a la vez tan distinto? Pero no pude hacer nada por salvarnos. Tú nadabas a contracorriente y yo necesitaba aferrarme a algo a causa de mi agotamiento. Y las olas se me echaban encima, sin que tú te dieras cuenta de lo que me ocurría. Intenté por todos los medios seguir acercándome a ti, pero me di cuenta de que hay cosas que no pueden ser.

Y ahora parece que estamos en el ojo del huracán, por suerte nos haremos tanto daño que decidiremos no vernos más. Y así quedará todo. Quizá me arrepienta, pero quizá haga lo correcto. Todo lo que sucede, sucede por alguna razón, ¿no? Tú seguirás con tus sueños y yo con mi imaginación. Al fin y al cabo es lo mismo, solo que no supimos verlo. Pero ya es tarde. Se acerca el invierno y tengo que buscar un sitio en el que refugiarme de todo lo que me espera. Me da miedo pensar que tú harás lo mismo. Y llegará un día en el que nos crucemos, y nos dará un vuelco el corazón, pero ya que mientras pudimos no lo hicimos, ¿para qué hacerle caso ahora?

Es extraño, ya vuelve a empezar todo de nuevo, aunque la novedad es buena, a mí me pesa ya la abundancia de ella. Y ahora puede que me dé cuenta de todo, y tú también, pero el ahora ya no importa. Ya es tarde, ya volvió a empezar el ciclo de nuevo, y eso nos ha separado para siempre.


5 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Homo Sapiens 20 Diciembre 2006 | 07:47 PM

Las separaciones son tristes también para el que las ve desde fuera.

El Dalai Lama dice (más o menos) que la causa del sufrimiento es el "apego"; creo que la idea es bastante acertada.

Y esa sensación de al saber que uno se separa "parece que te quiero más que antes" se parece mucho (sé que va a sonar macabro y lo siento) a la mejoría de la muerte que tiene el agonizante unas horas antes de morir. En ambos casos parece ser un ataque de "apego"; debe de ser muy común en la especie humana. Parece que necesitamos conservar hasta lo que nos hiere o destruye, como puede ser un amor desafortunado o una enfermedad terrible.

En fin. Un beso.

lo dijo Bea 20 Diciembre 2006 | 08:32 PM

Qué gran comparación! no lo había pensado nunca así. Tienes razón, la mejoría que tiene un enfermo al que ya sabe que le queda poco tiempo, y tanto él como sus familiares se agarran a esa circunstancia como diciendo: si parece que no está tan mal, puede que se salve. Pero todo el mundo sabe que no es asi.

Cuando vemos que ya se acaba todo, empezamos a recordar todo lo bueno sin querer, y eso hace más dificil la separación. No tiene sentido, pero inconscientemente todos actuamos así. O casi todos (yo no me encuentro entre los afortunados que van hacia adelante sin tan siquiera querer mirar atras, me debe de poder la curiosidad por desgracia...)

un abrazo, Homo Sapiens

lo dijo de profundis 20 Diciembre 2006 | 09:14 PM

Hola Bea:

Creo que lo has dicho todo y poco puedo añadir. La verdad es que a veces el amor se convierte en costumbre, y la costumbre es menos tolerante que el amor. Las cosas se complican, pero el hombre es un animal de costumbres, y cuesta pasar de una a otra. Es difícil romper con algo que sientes tan tuyo por más que sepas que la razón de ser de ese amor murió hace tiempo. Puede el miedo ante la incertidumbre del porvenir y preferimos aferrarnos a una comodidad que en realidad no nos lleva a ninguna parte.

Y es verdad que parecen resurgir viejos sentimientos, como reflejos de lo que fue y a lo que tratamos de aferrarnos, pero son espejismos.

Supongo que a fin de cuentas es el miedo el que habla, ese eterno enemigo que acecha en todas las esquinas...

Besos.

lo dijo MoRpHeO 27 Diciembre 2006 | 11:25 PM

¿Por qué nos cuentan tanto las separaciones?

Porque sientes como un trozo de tu vida se despega irremediablemente de ti, muchas veces sin que exista la esperanza de que algún dia vuelva a formar parte de ella. Un trozo de tu vida se marcha, en él hay recuerdos, sentimientos, complicidad y un larguísimo etc.

Los recuerdos ... lo único que te puedes llevar en tus bolsillos cuando emprendes tu último viaje, ni dinero, ni cosas materiales, solo recuerdos. Por eso son tan dolorosas las separaciones, porque sientes como un recuerdo que te pertenece se desvanece en la nada, un recuerdo de amor, de una risa, de momentos tristes, de momentos alegres... recuerdos al fin y al cabo que se marchan en esa despedida para no volver.

Un beso para la "chica del blog" por compartir sus "recuerdos"

lo dijo garufa 28 Diciembre 2006 | 02:48 AM

Pues sí, como te han ido diciendo los demás compañeros, los recuerdos duelen. Si a éstos los acompañas de incertidumbre, miedo a la soledad, al nuevo comienzo, etc., el resultado es bastante explosivo.

Pero también hay otra parte para mí, es cierto que la separación es una ruptura de algo establecido con una etiqueta, pero no por ello termina ahí; queda el cariño acumulado durante ese tiempo vivido en común.

Es algo que no se desvanece porque nosotros digamos 'separación', lleva un proceso lento de adaptación el cual no tiene porque llevar a su desaparición, pero sí a la aceptación de sentirlo sin compartir por ello nuestra vida con esa persona.

Romper una relación -una opinión mía-, no tiene porque significar la desaparición de todo lo sentido o vivido con la otra persona. Eso es algo que siempre quedará dentro de nuestra mochila, esa que todos llevamos con el paso del tiempo.

Ánimo, cuesta asimilarlo y dejarlo dentro de nosotros como algo más de nuestra vida, pero se consigue.

Un beso.

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