Libro de Arena
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La habitación del fondo

Lo mejor es seguir caminando y no llegar nunca

La corbata de Kennedy

Llegamos a un momento, algunos lo llaman EL DÍA, en el cual, el presidente y el candidato se dirán miles de cosas a la cara. Desde luego, éste es un sano ejercicio de democracia necesario y constructivo; sin embargo, nos vemos tan envueltos en el mundo de la imagen y el medio que los eventos como el de hoy acaban siendo una demostración banal de superficialismo, poses, asesoramiento y (pre)escritos.

Independientemente de que haya un candidato mucho más fotogénico y/o telegénico que otro -cada partido tiene sus bazas-, la importancia de este encuentro debería basarse en propuestas y respuestas, y no tanto en las puestas. El debate entre los candidatos brillará por su ausencia. Acaso una probabilidad entre mil les permitirá ser ellos mismos.

Debates como el de hoy son mucho más importantes en Francia o en los EEUU (la cuna del espectáculo), ya que son Repúblicas Presidencialistas, esto es, el presidente de la República acude una vez al año a las Cortes para rendir cuentas ante "el pueblo soberano". Jamás se encuentra en todo el año con políticos que no sean de su gobierno o su partido, al menos para debatir nada.

En España, democracia parlamentaria, después de cuatro años de intenso debate parlamentario entre los dos candidatos y las figuras principales de cada partido, las dos partes que hoy se enfrentarán en terreno neutral (tiene narices que tengamos que llegar a esto), ya se lo han dicho todo, han debatido todo, y lo que es mejor se seguirá haciendo, al menos, una vez a la semana en los próximos años.

Para mí, esto es más democracia que otra cosa, por muchos debates televisivos, mucho asesor de imagen y muchas corbatas que se empeñen en gastar.

Nunca sabremos si aquel encantador Kennedy que barrió a un deprimido Nixon en 1960 en un debate en TV gracias a su corbata y a su mirada a la cámara hubiera sido de verdad un gran presidente. Los americanos sólo tuvieron una oportunidad de evaluarlos. Démonos por afortunados y "que gane el mejor"


3 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo chema 25 Febrero 2008 | 01:11 PM

Hombre, si las corbatas toman tanto protagonismo como para que decidan el ganador de un debate electoral, entonces eso querrá decir que en tal debate más bien no hubo ideas. La política se ha desprestigiado tanto que muy pronto sólo será un asunto de moda o cosmética. Será como en Hollywood: ya no importa tanto quién es buen o mal actor, sino quién lleva el mejor modelito de Armani o Gucci o de la Prada.

A mí, personalmente, ahora me gusta más la corbata de Mariano Rajoy. Las de ZP ultimamente se parecen sospechosamente en color a las camisas de Hugo Chávez.

Saludos.

lo dijo Mi aleph 25 Febrero 2008 | 04:05 PM

Yo creo que influye todo pero personalmente no pienso ver el debate, primero pq es muy tarde y yo mañana madrugo y segundo porque es más de lo mismo... campaña en estado puro, esperaré a verlo mañana en los informativos, diarios... Ya me contais...

lo dijo tricesimus 26 Febrero 2008 | 08:38 AM

Bueno... me tragué el "debate" enterito, y me fastidia mucho la hipocresía de los medios. Por un lado todos criticando el modelo, rígido y enclaustrado, y, por otro, crtiticando los momentos tensos en los que se han perdido un poquitín las formas...

Estoy de acuerdo, Chema, en lo de la corbata de ZP.

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