MUERTE EN VIDA
No derramo ninguna lágrima, su cuerpo yacía inmóvil junto al suyo al despertar, sin embargo el no lloró, se levantó, anduvo por la casa un rato hasta que finalmente se sentó un sillón del salón frente al televisor. Sonó una y otra vez el teléfono, pero no contestó. Al rato abrió la puerta un hombre, y se situó frente a él. Pregunto por Silvia, -Silvia, ¿quién es Silvia?- El hombre se acerco a la habitación y comprobó que Silvia estaba muerta sobre la cama, se acerco de nuevo al salón.
-Papá mamá a muerto.
-¿Quién dices que a muerto?.
-Tú mujer.
-Mi mujer…..?
-Sí papá, no te acuerdas de mamá?
No recordaba nada, hacía tiempo que el ya no era el, tan solo quedaba el cascarón de un viejo barco que seguía navegando a la deriva, sin patrón ni marineros, esperando encallar en algún lugar y acabar sus días en el fondo del mar.
12 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Hacia tiempo que no me pasaba por tu casa, y te debo visitas mil, y gracias, por tus comentarios siempre amables para mi, por tu microrelato del sillin, en fin por estar siempre pendiente... mi falta de tiempo y la lentitud de la pagina, no me ayudan y quiero decirte que me es grato leerte siempre.
Vamos con tu post; Es triste y tan real... ¡¡¡ Que lástima!!! Muchas familias se enfrentan a esta terrible enfermedad que en tu texto has homenajeado de forma tan bonita.
Un abrazo, y gracias en nombre de ellos.
Una cruel realidad, que con fecuencía sucede y a la que todos estamos expuestos, muy bien contada pero muy triste.
Un abrazo turista , no dejes de hacer turismo por aqui.
me dejas el corazón encogido con tu relato de hoy, que tristes las muertes en vida, que dificil es permanecer aqui cuando te pierdes a ti mismo y a tus recuerdos.
un buen relato, pero me has dejado, como ya te he dicho, con el corazón encogido. hay veces que nuestros recuerdos se remueven sin que podamos evitarlo.
besos
Hace poco leí una noticia acerca de un escritor Belga, Hugo Claus, que había decidido poner fin a su vida, pues sufría el mal de Alzheimer, esta noticia me impacto, y de aquí nació el microrrelato.
Vivir Soñando: Siempre que puedo me pasó por tu casa, y me alegra que vengas de visita a la mía. Hazlo siempre que puedas y quieras, un saludo.
Vagabunda:
Seguiré haciendo turismo siempre que pueda y mientras no me flaqueen las ganas. Sí, una enfermedad especialmente cruel esta del Alzheimer, a mi me parece terrible, como muchas otras, pero esta tiene algo que la diferencia de las demás, pues te vacía antes de acabar contigo, con todo lo que ello conlleva.
Nana: Es verdad que esta enfermedad encoge el corazón, yo la conozco y veo los estragos que deja, me crea mucha desesperanza esta enfermedad, pues es extremadamente cruel, tanto para el que la sufre como para el que quiere al que la sufre.
Gracias por vuestros comentarios y vuestras visitas, un saludo.
Que angustia perder la memoria, el saber l o que haces o hiciste...tu historia, tus recuerdos, tantas cosas, un cuerpo sin alma es un cascaron como tu has dicho.
Por desgracia en mucas casas eso es lo que se vive.
Saludos.
Situaciones lamentables aparte, tu texto me parece muy bueno.
Todo un gusto pasar por acá y leerte
Saludos
Cruda realidad contada con mucho acierto y brevedad. Me gustó.
Templario: Un placer recibirte por estas arenas. La realidad de esta enfermedad es propia de las peores pesadillas, y por desgracia es tan real como la vida misma.
Mapache: Gracias por tus palabras, vuelve cuando quieras esta es tu casa, un saludo.
Sortilegios y memorias: Gracias por tu visita, y tu comentario, me alegra que te guste. Un saludo
¡Madre!... ¡Cuantísima intensidad en unas líneas!.
Dramatismo al máximo, encarnecido dolor en el olvido.
Tengo yo una pequeña amnesia... unos minutos muy duros de mi vida han desaparecido por completo de la memoria. Un hecho muy luctuoso, demasiado para poder vivir con él, marca mi vida desde hace unos años. Pero la experiencia que viví en los momentos más dramáticos de dicho suceso luctuoso, los primeros momentos de enfrentarme, cara a cara, al terrible e increíble suceso, han desaparecido del todo de mi memoria. Conservo las imágenes vistas luego en los periódicos.... A veces, la amnesia, no es más que un defensa de la mente para poder seguir viviendo.
Pasé por tu casa, a ver si andabas por aquí, pero encontré los muebles cubiertos de sábanas y una fina capa de polvo se extiende sobre la solería. Vuelve.
Digo lo mismo que Revangel..
Amigo mío, te echo de menos mucho... qué lo sepas.
Un besazo enorme, cuando lo leas.
(te he mandado varios mails, pero no sé si llegan o no.... me extrañó que no contestases, igual que me extraña tu silencio en el blog.. ¿No te pasa nada, verdad, amigo... ?.
Un beso muy grandote,
A mi estas cosas me dejan loca, como estoy ultimamente melancolica....pues ya es que rematan.
Y lo peor es que me gustan...
Saludos






