LA HOGUERA
La ejecución finalmente había terminado, no era la primera vez que presenciaba una, pero los cambios a lo largo de los años eran notables, habían mejorado la estancia donde nos sentaban, por fin sustituyeron aquellas incomodas sillas, por unos confortables butacones, además habían mejorado la estética de la sala, se habían deshecho de aquellos colores tristes pintando las paredes de colores más cálidos y agradables. También la cabina de ejecuciones había mejorado, el ventanal que permitía seguir todo el proceso era ahora mucho más grande, y estaba situado de forma que no provocará aquellos terribles reflejos que no permitían vislumbrar todos los detalles. Pero algo que nunca cambia es la liturgia que se sigue en la ejecución, en este estado hace tiempo que se suspendió la inyección letal, ahora por votación popular se a instaurado algo más espectacular, pues las audiencias televisivas habían descendido terriblemente y los patrocinadores empezaban a retirar sus campañas. Ahora el sistema funcionaba a través de votación popular, me explico, el programa presentaba al reo haciendo comentarios acerca de su delito, con una breve entrevista de las victimas o sus familiares, mientras se podía ir votando entre los siguientes métodos de ejecución, la horca, la hoguera, el garrote vil, originaria de España y la guillotina, procedente de Francia. Siempre se repetía el mismo patrón, cuanto más malo era el reo, más salvaje era el método elegido por la gente para su ejecución. La verdad es que es un programa de tv con mucha audiencia, por cuyos derechos el gobierno ingresa una considerable suma de dinero que sirve para formar a nuestros jóvenes y atender nuestra sanidad. En mi caso si queréis la opinión de un experto, yo siempre preferiré la hoguera, que si bien es cierto que el hedor a carne quemada no es muy agradable, la figura metafórica del reo ardiendo es digna de mención.
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Pues yo si te digo la verdad, no prefiero ni lo uno ni lo otro, porque no las considero muertes dignas ni mucho menos dulces...Prefiero no morir, pero ya que es irremediable, prefiero la muerte natural o por inhalación de gas(supuestamente la "muerte dulce")...sALUDOS
un texto genial ¡¡ me encanta, tiene un lado agridulce y una crítica que subyace - de forma muy inteligente - a la sociedad y la guerra de las audiencias.
me encantó leerte.
nota: gracias por tu coment sobre mi historia Pulp.., hoy he colgado otro capítulo, no sé si será el ultimo.
mil besos
anoche precisamente hablabamos de algo parecido cenando... de todos lo realities que hay, que solo faltaría uno como el que tú relatas... y encima seguro que tenía audiencia...
besos
Nyka: Gracias por tu visita, estoy contigo la mejor la muerte natural y mejor todavía si es como un dulce sueño, pero sin el gas.
Dawn: Gracias por tu comentario y sigo leyendo tu historia pulp...Y ya distribuyo yo los mil besos jeje, un saludo.
Nana: Hola Nana, pues sí estoy convencido que sería un programa que al final también tendría audiencia, creo que sería un reflejo de nuestra degeneración social constante. Un saludo






