despedida
Un tanto precipitadamente he llegado al final de este proyecto.
Quiero, antes que nada, dar las gracias a aquellos que os habéis asomado por curiosidad a este blog: ¡para vosotros lo escribí!
Quiero, después, agradecer vivamente a aquellos que me enviasteis vuestro comentario: esas visitas me animaron a continuar hasta aquí.
Ya expliqué algo de la génesis de Greetings en un comentario, pero, a modo de justificación (que nadie me pide) deseo aclarar un par de cosas.
1) Greetings era ya un proyecto concluso cuando empecé a publicarlo en el blog.
2) Greetings fue una verdadera metanovela: mientras la escribía creía que de un momento a otro me pondría a escribir la novela definitiva; de hecho, no era la primera metanovela que escribía a la que seguía la correspondiente novela.
3) La necesidad de una investigación filosófica de la realidad del amor se me fue imponiendo más allá de mis propias fuerzas para acometerla.
4) Los frutos de tal investigación, aunque alcanzados de forma "improvisada", me parecieron de cierto interés como para hacerlos públicos, y no teniendo otro medio decidí irlos sacando en el blog.
Ahora, un par de aclaraciones finales.
1) Greetings se enmarca en un proyecto más amplio por lograr una "novela" cristiana. Sé que esto desencantará a muchos; pero quisiera que se valorara mi esfuerzo por denunciar toda la carga ideológica que encierran ciertas películas románticas.
2) La razón del título es una postal que tenía en mi escritorio desde el comienzo del proyecto: "Greetings from Madison County" (Recuerdos desde el condando de Madison). Me pareció que podía ser la postal enviada por mi protagonista a su distante marido...
Adiós.
3 comentarios - Escribe aquí tu comentario
¡Pobre Uberri!
Otra vez te quedaste solo.
Confieso que tienes una habilidad especial. Despertaste un poco de curiosidad y luego nada. Nadie lamentó tu despedida.
¿Qué querías?
¿Qué habías imaginado?
¿Tu genialidad reconocida?
Los últimos posts los publicastes como quien arroja una obra maestra a la basura. La historia de siempre.
Anda, monstruo, vuélvete a sumergir.
Es la primera vez que me asomo aquí; me llama la atención el comentario de Jose, ¿a qué tanta inquina? (por cierto: "publicaste", sin ese al final).
Suerte, Jose; suerte, Uberri.
Gracias por la corrección ortográfica.
Por lo demás, no es "inquina".
Creo que somos buenos amigos. Y los amigos se concocen en las ocasiones. Daba un poco de pena verlo despedirse; y sé que esa alusión a su genialidad le levantará un poco el ánimo... No dejan de ser un poco vanidosos estos escritores.
En realidad, lo que quería poner de relieve mi comentario era la desproporción entre lo intentado por el Uberri y el resultado de su blog.
¡Una teoría del amor!... en vez de otra adocenada novela...





