detritus 3
Hoy tengo el día ubérrimo, casi político (que decía el poeta). Así que me animo a recapitular el puñado de verdades vitales que coseché en mi investigación, dado que tengo que sobrevivir desde ellas. Las formularé a modo de aforismos por ver si alguna se me queda en la memoria.
Lo que del alma no tiene misterio tiene claridad de luz: el alma es lo inmediato: mi propio vivir aquí y ahora.
La ciencia no puede desentrañar ciertos misterios: sé que la luz es la vida del alma, porque si saliera de este cuerpo seguiría viviendo en la luz.
No que mi alma sea un espíritu encarnado en un cuerpo, sino todavía más: mi alma es espíritu encarnado, por medio de un cuerpo, en este mundo.
Sí, mi alma siente que está pobre de espíritu, porque cabalmente no pertenece a este mundo.
No soy un puro espíritu, sino alma viviendo en la luz del mundo.
(Continuará).





