Libro de Arena
Login

GREETINGS

METANOVELA

metacuento

Puf… Se me acaban estas pequeñas vacaciones, y tengo que ir atando cabos. No es que pretenda hacer el metacuento de cada pequeña ficción que escriba, pero esta mañana es inevitable.

Quiero entonces dejar anotadas dos aclaraciones sobre “Don de lenguas”.

1) La idea original no auguraba un resultado tan realista o verosímil. ¿Y cuál era la idea? Bien, me cruzo continuamente con personas que hablan lenguas extrañas. Es imposible poder aprender todas esas lenguas, pero -me pregunté- ¿podría por milagro entenderlas? Y entonces caí en la cuenta de que se trata de uno de esos milagros imposibles. Hablar una lengua no puede ser un saber instantáneo, por así decirlo, sino que es un saber histórico. Para hablar realmente una lengua hay haber vivido en esa lengua. De manera que para hablar de inmediato y cabalmente otra lengua habría que superponer otra vida a la nuestra… Como cada vida es una perspectiva, hablar otra lengua por milagro supondría superponer otra perspectiva a nuestra vida, lo que parece lucura. (Diré entre paréntesis que una de las definiciones más simpáticas o ingenuas de Dios, y también de las más inasequibles, es que Dios es la superposición instantánea de infinitas perspectivas sobre la realidad).

2) Cuando asumimos el yo de algún personaje, en realidad estamos superponiendo una perspectiva diferente a nuestra perspectiva vital. De hecho, he descubierto con este cuento que el personaje-médico me resultaba fácil, ¡justo porque he tenido que ir al médico estos días pasados! De modo que cuando estaba sentado ante el doctor real me estaba preparando para ser el doctor verosímil…

Me despido no sé hasta cuándo.

Besos virtuales a los que animáis el Libro de Arena.


4 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo tarasia* 2 Mayo 2007 | 12:20 AM

Ante tantas lenguas con derecho propio a ser habladas, no se trata de volvermos esquizos superponiedo perspectivas diferentes una encima de otra de la nuestra propia.

Se trata de ampliar nuestra propia perspectiva para que nuestra visión y la que tenemos de los demás se amplie y así comprender.

Pero eso no debe impedir la comunicación verbal entre gentes de distintas hablas, sino todo lo contrario, es aprender, intercambiar y comunicarse como mejor convenga en cada ocasión.

Esto requiere alguna que otra molestia al principio, pero al fin todos salimos ganando, porque en todos es respetado el derecho a SER.

Pero esto, como casi todo en la vida, es una opción personal...

Espero poder leerte muy, muy pronto.

Hasta siempre, un fuerte abrazo!!!*

lo dijo uberri 2 Mayo 2007 | 08:47 AM

Vale, Tarasia. Es razonable lo que dices; pero la realidad lingüística actual ofrece muchas perplejidades.

Exagerando un poco: cuando era niño y viajaba en metro, todas las "historias" que me rodeaban tenían la transparencia de la lengua; ahora de hecho hago ese viaje en un mundo más opaco, casi en tinieblas -estoy exagerando, sé que hay otras vías de comunicación, y tampoco quisiera que vieras aquí cierta xenofobia encubierta, que creo que no es mi caso.

Entiendo, por ejemplo, que sería absurdo vivir en Cataluña sin abrirse a la lengua catalana (y algo así hice hace muchos años), pero es diferente el problema de la babel de lenguas en que empezamos a vivir.

Un abrazo.

lo dijo Colec 5 Mayo 2007 | 02:27 PM

gn?

lo dijo colec 5 Mayo 2007 | 02:28 PM

gracias por contestar a mi despedida. Verás cansa ironizar sobre los hijos de puta y darle forma de libro.

No consigo ni persigo nada. Pero veo la literatura lisiada. Y sólo me quejo como lector.

¿si persiguiese algo, ¿qué nos harían?

Comenta!