la hora de sufrir
Agustín se quedó traspuesto unos minutos. Pero el dolor lo sacó a rastras del sueño como una mano inhumana. Estaba empapado en sudor. Quizá tenía unas décimas de fiebre.
Había abierto los ojos con sobresalto, tanto que Tomás agarró el mando a distancia y apagó el televisor.
-Perdona, es que no me he dado cuenta de que estabas durmiendo.
-No importa, no importa -se recompuso Agustín-. ¿Qué hora es?
-Serán las nueve.
-Dios mío, pensé que había dormido durante horas y no ha sido ni media.
-¿Te encuentras mal? -se ofreció Tomás.
-No. Sólo que me duele condenadamente.
-¿Por qué no pides un calmante?
-Ya me lo han puesto esta tarde… Bah, no pasa nada. Hay que aguantar.
-Hombre -protestó Tomás-, tampoco hay que matarse de dolor. Para eso están las medicinas. Yo al menos pediría un calmante…
Para Agustín no resultaba tan claro. Estar en un hospital no le inspiraba confianza. En realidad, pensaba que le había llegado la hora de sufrir.
Permanecieron en silencio un largo rato.
-¿Y qué enseñas? -preguntó Tomás de improviso, como quien echa una ramita a un fuego que se apaga.
-Pues soy profesor de Bachillerato. Doy clases de Filosofía.
-Joer, Filosofía… Nunca he estudiado eso -reconoció Tomás ingenuamente-. Parece difícil… ¿Suspendes a muchos?
-No. Sólo a los que no estudian.
Tomás quedó en silencio otro rato. Una bolsa de recuerdos se había roto y desparramado en su imaginación. Sus años de estudiante…
-Yo sólo estudié hasta Graduado Escolar -confesó luego-. Luego hice un módulo de cocina y empecé a trabajar en la pastelería de mi tío… No he sido muy buen estudiante. Seguro que me suspenderías…
3 comentarios - Escribe aquí tu comentario
" No importa, no importa -se recompuso Agustín-. ¿Qué hora es?
-Serán las nueve.
-Dios mío, pensé que había dormido durante horas y no ha sido ni media."....
Me siento identificada pero en el caso contrario..je je., de cerrar los ojos, despertarme sobresaltada y decir a mi compañera: ay, se me han cerrao los ojos por un segundo, casi me duermo.....- y decirme ella: Brujita, llevas dos hora durmiendo!!!!!
jis jis jis
Por cierto, seguro que el profesor no suspenderia a Tomas porque reconoce que no era buen estudiante, y seguro que si le diesen o tuviese una segunda oportunidad la aprovecharia. El lo piensa, es consciente de ello, le entristece no haber actuado de otra manera en sus momentos de estudiante...
Tenemos que vivir la vida, coger al vuelo las oportunidades!!!!!!!
besillos
Hoy vi tu comentario-disculpa pues la demora . Muy agradecido. El libro de ¿C. S. Lewis no existe en e-book -sólo en Rialp-, verdad? Lo buscaré.
A ver si saco tiempo para seguir tus escritos.
Saludos,
Ignacio
Brujita: Tomás se acerca primero como quien se acerca a un juez. ¿Por qué los profesores tienen que juzgar?
¿No les bastaría con enseñar al que no sabe?





