Sócrates sabía tres cosas
—Conviene que recapitulemos nuestros descubrimientos, el tesoro de nuestras investigaciones —anunció Agustín en medio de la noche—. Tomás, ¿por qué no intentas hacerlo tú?
—¿Que recapitulemos? ¿Y qué es eso?
—Pues que resumas lo que sabemos.
—Bueno, lo intentaré —aceptó Tomás—, feliz de que le diera la palabra... Pues está claro que somos personas, lo cual, según dices, lo sabemos por experiencia propia, vamos, como saber que estamos aquí en esta habitación de hospital... Somos personas, pero tenemos un cuerpo, como el de los animales; aunque en realidad no vivamos como animales, porque ya no vivimos en la selva sino en ciudades que nosotros hemos construido... Y también sabemos que siempre estamos rodeados de otras personas: que, aunque nos sintamos solos, no estamos tan solos. Esto, pienso yo, es lo que hasta ahora sabemos.
—¡Vale! —se asombró Agustín—, aquí hay que dar un grito de alegría. Ya no puedes ir por ahí diciendo que eres un zoquete: ya sabes al menos la mitad de lo que hay que saber. Estaba yo deseoso de tu sabiduría, y hoy es hora de alegrarme... Y me apetece contarte aquí un cuentecillo...
Hizo una pequeña pausa y prosiguió con cierto tonillo profesoral:
—El más famoso de los filósofos se llamaba Sócrates y vivió hace veinticinco siglos en la ciudad de Atenas. El dios Apolo, que era el dios de la luz y hablaba por medio de oráculos (es decir, mensajes divinos), le había asegurado que era el más sabio de los ciudadanos atenienses. Y él se dijo: "Cómo es esto posible, si yo no sé nada. Pero el dios no puede mentir, así que iré a comprobar la verdad de lo que dice preguntando a mis conciudadanos, a ver lo que saben". Y se fue a dialogar con los varones más respetados de su ciudad, y preguntándoles descubría que ellos creían saber, pero en realidad no sabían. Por lo que él, sabiendo ese poquito: que no sabía nada, ya era el más sabio de todos. Desde entonces la ignorancia se ha tenido por principio de sabiduría... Pero yo no me he presentado ante ti como ignorante, y parece que así estoy traicionando una especie de requisito profesional de los filósofos... Digamos que los tiempos han cambiado. Ya veremos, si me da tiempo, dónde empleo yo mi docta ignorancia, pero lo decisivo es que sí había algo que yo sabía y podía enseñarte, una especie de buena nueva filosófica: “eres persona”... Y por despedir a Sócrates, patrón de los filósofos, hay que aclarar que su frase famosa, “sólo sé que no sé nada”, era una exageración pedagógica: en realidad, él sabía al menos tres cosas fundamentales. Primera, que el amor es entusiasmo; segunda, que el dios no se equivocaba, y eso le hizo descubrir su verdadera vocación en la vida, que fue ser, como él decía, el “tábano de Atenas”, es decir, el que incordiaba a todos los poderosos (y por ello acabaron condenándole a muerte). Y tercera, Sócrates sabía que había un más allá, como les dejó claro a sus discípulos a la hora de morir... Resulta que el patrón de los filósofos era una persona profundamente religiosa.
—Otra vez estamos con la religión.
—Bueno, y ¿qué tiene de extraño?: Dios es un capítulo importante de la Filosofía.
8 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Me ha parecido muy interesante este escrito porque ha hecho que me tranportara otro tiempo, y casi me vi escondida en un rincón oyendo lo que hablaban.
SAludos
Dorina:
Gracias por tu generoso comentario, y por animar continuamente la vida de librodearena.
Um beso virtual.
¿ Lo de la religiosidad de Sócrates es una opinión tuya?...
No, por Dios.
Sócrates vivió inmerso en la religiosidad griega (que puede ser un tanto arcaica, pero no deja de ser religiosidad).
Acuérdate lo de su "daimon" que le asistía en sus decisiones importantes.
Le acusaron de impiedad (no haber dado el culto debido a los dioses de la ciudad); él se defendió alegando que se había limitado a obedecer el mandato del dios Apolo.
Por supuesto, que fuera religioso no quiere decir que fuera un papanatas: Platón recoge su talante crítico: en general, le parecía que no había que creer ciertos mitos.
Un saludo, Wen.
Gracias por tu aclaración.Un saludo.
Estimado Uberri:
1. Empezando por su estilo en el artículo, lamento decirle que me recuerda a una hoja parroquial. Diálogo entre dos pares anónimos que a trancas y barrancas van abriéndose camino por la sabiduría a base de paradigmas y parábolas. Muy en el sentido evangélico, desde luego.
2. De Sócrates nada sabemos, excepto lo que dijeron otros filósofos de él. Sin duda alguna Platón fue el que utilizó (manipuló) su figura con más asiduidad. Nada de lo que atribuye usted a Socrates es históricamente comprobable. Seguimos en el mundo de la Parabola pues.
3. A Socrates, según el diálogo de Platón llamado Fedón, se le acusó de sofista -figura que apareció en la decadencia de Atenas y que podríamos llamar "Confundidor" del pueblo. La pena para los sofistas era la muerte. Sócrates acepto la sentencia estoicamente -eso dice Platón- a pesar de serle ofrecidos bastantes planes de fuga. Que sentido tendría acatar la sentencia si la causa no fuera una confusión. Su planteamiento, en el diálogo de Platón, es que un ciudadano y aún menos, un filósofo, no puede dejar de aceptar la Leyes de su ciudad.
4. Cualquier relación entre la filosofía socrática-platónica y la religiosidad aracaica de los griegos, reflejada en los textos de Homero o Hesíodo, es completamente absurda. Estos señores respetaban el culto a los dioses por simple apariencia, la filosofía conceptualista de sócrates-platón no tiene nada de politeista y la palabra Zeus solo la utilizaban a modo de exabrupto.
Espero haberle sido de alguna ayuda
Lord Gordon Byron
Estimado Lord:
Gracias por su atenta atención (y perdón por la redundancia). Paso a contestarle a vuelapluma (pero es que se acaban los periódicos en este pueblo a partir de las doce… ¡y ya llego tarde!).
1. Siempre leo la hoja parroquial con interés.
2. La historicidad de Sócrates no parece seriamente cuestionable. ¿Pretende usted hacer una crítica textual de las fuentes: Platón, Jenofonte, Aristóteles, Aristófanes? Es evidente que Platón hace de Sócrates un personaje de sus diálogos, con autonomía para decir los pensamientos de Platón, pero eso no quita que Platón sea una fuente segura para llegar al Sócrates histórico. ¿Usted cree que los documentos escritos no sirven como testimonio histórico?
3. Veo que conoce lo sucedido. Quizá no es muy preciso cuando dice que ser sofista era estar condenado a muerte. Aristófanes (Las nubes) se burla de Sócrates en tanto que sofista, pero Sócrates es el antagonista temático de la sofística (entiéndase Sócrates-Platón).
4. Es cierto que la religiosidad de los filósofos tiene un tinte ilustrado (valga la palabra), pero leyendo El Banquete, se tiene la sensación de que lo divino está presente. Dice mi personaje (y estoy con él) que Sócrates definió el amor como entusiasmo (en realidad, él cuenta que esto se lo enseñó Diotima): entusiasmo, es decir, “lleno de dios”.
Un saludo.
Estimado "Lord"
Es increíble como una persona puede arremeter contra una obra tan exquisita como la presentada aquí.
Lamento que existan en este mundo, personas tan creídas como usted.
Le pido por favor, que se disculpe ante el Sr Uberri.
Y, por último, cito al rey de España: "¿Por qué no te callas?





