second life
Leo (sin asombro) las noticias sobre la quiebra de Second Life. Era previsible.
Imaginaos por un momento que en nuestras francachelas por librodearena tuviéramos que cargar con un avatar… Que visitar a los colegas supusiese llamar a una puerta, ocupar un lado del sofá y esperar a que nos sirvieran una taza de té virtual sonriendo con nuestro rostro vicario.
¿Qué pretendía Second Life con ese desdoblamiento inane? ¿Aliviarnos del cuerpo real?
No sé. Lo divertido fue ver cómo primero huían las Empresas (especie de ratas cibernéticas), viendo que no había negocio. En el fondo todo esta plasta de internet es dinero. Tenemos que estar listos para cuando nos cierren el chiringuito porque no somos rentables.
Sin duda hay algo abominable en estos avatares zombis. Pero no lo desentrañaré por no pasarme de impertinente con mi moral biempensante. Me alegro al menos de que no sea tan fácil la felicidad como construirse un cuerpo virtual.
Conclusión discutible: sobrevivimos como letra porque somos más auténticos.
3 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Cuidado que con las letras tambien se hacen sopas...Un saludo nada virtual.
Hola, Uberri, comparto tu fascinación por Léolo, efectivamente un gran poema visual entre lo grotesco y lo surrealista, cuyo director murió prematuramente. En realidad, se me han quedado fuera otras grandes películas que me fascinan como "Taxi Driver", de Scorsesse; "Los seres queridos", de Toni Richardson; "El color púrpura", de Spielberg,etc...Es muy difícil hacer una una lista de diez, casi imposible. Siempre he sido un cinéfilo incurable, aunque desde hace un tiempo ya no me atraiga tanto el cine.
Gracias por tu comentario, saludos.
hola uberri por aqui para saludarte
un beso





